Vuelo, Miguel Hernández


 

Análisis de Vuelo

La cárcel es algo que afecta a cualquier persona que entra en ella, sobre todo cuando se vive en un período de represión, de guerra y la entrada a la misma se produce por motivos políticos y no por haber cometido un delito. Miguel Hernández, poeta que estuvo preso, nos ofrece en este magnífico poema una visión personal, propia, de cómo la celda, ese espacio que le atormenta, va poco a poco restándole su humanidad.

Ese tipo de poemas nos aportan mucha información acerca del autor a través de sus versos. Nos proporciona una visión terrible de como la represión va poco a poco minando el ánimo de la persona, va haciendo que conceptos tan normales como puede ser el tiempo, la esperanza o la libertad, dejan de tener sentido y de existir en estos lugares.

El amor es un sentimiento que te hace creer que todo es posible. El poeta ansía la libertad, volar fuera de donde lo tienen confinado. El espacio lo aprisiona y le hace odiar. Duda de sus propios sentimientos de amor y libertad. Quiere ser fuerte, encontrar lo bueno afuera, pero sabe que dentro, en la cárcel, no hay sitio para sus sentimientos.

Para el poeta, en el hombre, cuando está atrapado, la esperanza se basa en una fuerza interior y en olvidar aquello que nos hacen débiles. Cuanto más alto se vuela, cuantas más ilusiones o esperanzas uno quiera tener, la caída puede ser más dolorosa. Eso es lo que ocurre cuando somos conscientes de la realidad.

La cárcel es un lugar en el que la humanidad deja de ser tal y todo se reduce a cuerpos, celda y muerte. Todo futuro es incierto y el tiempo es atenuado por el cigarrillo, ese ” tubo de apetecer y respirar el fuego”. Ni siquiera la ropa significa algo. No hay forma de abstraerse de lo que le rodea. Todo es cárcel, opresión y agonía, todo es soledad.

Físicamente las fuerzas se van perdiendo y la ilusión y la esperanza desaparecen, todo ánimo se vuelve tristeza. Las cárceles, estén en la ciudad que estén, son todas iguales. Para el poeta representan la muerte, la pérdida de esperanza y el pasar del tiempo consumiendo al preso. Ni siquiera el viento se mueve entre ellas.

Analizado por Susana en Poemas.de