La Vida ese Paréntesis, Mario Benedetti

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Cuando el no ser queda en suspenso
se abre la vida ese paréntesis
con un vagido universal de hambre

somos hambrientos desde el vamos
y lo seremos hasta el vámonos
después de mucho descubrir
y brevemente amar y acostumbrarnos
a la fallida eternidad

la vida se clausura en vida
la vida ese paréntesis
también se cierra incurre
en un vagido uiniversal
el último

y entonces sólo entonces
el no ser sigue para siempre

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Análisis

Cuando una vida se va, otra nueva vida se abre con un gemido, un llanto del bebé que desea vivir, que está hambriento de saber. Esa hambre dura desde que nacemos hasta que morimos. La vida, nuestra trayectoria vital, se llena de amor, de relaciones y de ser conscientes de la muerte. Esta última es la que para nuestro camino vital, nuestra vida y, como cuando nacemos, se convierte en un llanto infantil con el que concluye nuestra vida. Cuando morimos, lo hacemos para siempre.

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Estamos ante un poema en el que se nos habla, de una manera metafórica, del ciclo de la vida del ser humano. Todos nacemos y morimos, pero lo importante es cómo transcurre nuestra trayectoria vital, nuestro camino. Nacemos como morimos, como un niño cuando nace: llorando, gimiendo buscando ese primer aliento de vida y, cuando morimos, exhalando el último.

Nuestra vida es un camino que se llena en todo tipo de relaciones, que van apareciendo a lo largo del tiempo que estamos. Pero además de ser conscientes de nosotros mismos, de que estamos en este mundo durante un breve periodo de tiempo y que, tarde o temprano, la muerte vendrá a buscarnos.

Sin embargo, aceptamos que la muerte llegará e el momento que sea y, mientras esto no sucede, intentamos disfrutar, dejar algo de nosotros en este mundo. Es por ello que cuando surge este último gemido, ese último llanto que sale de nosotros, ese último suspiro que exhalamos, no es por miedo a la muerte, sino por lo que nos cuesta dejar atrás todo lo que hemos vivido, todas las personas que hemos encontrado, todo el amor que hemos tenido.

Como el propio nombre del poema indica, la vida es un pequeño paréntesis que dura muy poco tiempo y cada uno de nosotros estamos en este mundo para vivir un breve instante. Es por ello que lo importante no es el tiempo que estamos vivos, sino que es lo que hacemos con nuestra vida durante ese breve instante que respiramos. Es por ello que Benedetti parece indicarnos o insinuarnos que vivamos nuestra vida con la misma avidez que uno lucha por su vida, desea seguir adelante, desea vivir.


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