Venus, Rubén Darío

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En la tranquila noche, mis nostalgias amargas sufría.
En busca de quietud bajé al fresco y callado jardín.
En el obscuro cielo Venus bella temblando lucía,
como incrustado en ébano un dorado y divino jazmín.

A mi alma enamorada, una reina oriental parecía,
que esperaba a su amante bajo el techo de su camarín,
o que, llevada en hombros, la profunda extensión recorría,
triunfante y luminosa, recostada sobre un palanquín.

«¡Oh, reina rubia! ?díjele?, mi alma quiere dejar su crisálida
y volar hacia ti, y tus labios de fuego besar;
y flotar en el nimbo que derrama en tu frente luz pálida,

y en siderales éxtasis no dejarte un momento de amar».
El aire de la noche refrescaba la atmósfera cálida.
Venus, desde el abismo, me miraba con triste mirar.

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Análisis

El poeta sufre y necesita salir de casa. Es de noche y en la oscuridad descubre a Venus con su brillo reflejado. La imagen de este planeta en el cielo y lo que le hace sentir es algo semejante a la relación entre los amantes que desean estar juntos. Desea que se convierta en algo real y no desaparezca. El poeta sueña con una relación así y siente la tristeza de Venus porque es una relación imposible.

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Podemos ver el poema desde varios puntos de vistas. El primero y sin interpretar nada, hace que se nos presente una persona que está triste, que desea una relación y que, al ver la belleza del planeta Venus en el cielo estrellado, tiene una sensación interna parecida al amor, deseando poder conocer a una mujer que le haga sentir lo mismo.

Pero si hacemos una interpretación más libre y personal de estos versos. Podemos intuir que el poeta ama a una mujer a la que considera lejana, a la que considera que es imposible acceder a ella. Es un amor imposible pero que el poeta desea poder tener. Le gustaría ser correspondido por ella para así poder entregar ese amor que siente, de la misma forma que siente la belleza de la visión de una noche estrellada.

Es entonces que el lector es el que tiene que tomar la decisión sobre cuál de las dos interpretaciones se acerca más a su gusto. En mi interpretación personal, prefiero la segunda. Un amor imposible siempre es fuente de inspiración, siempre hay una carga amorosa, de deseo y, sobre todo, de imposibilidad de acceder a ese amor, lo que aumenta la pasión y la inspiración para continuar escribiendo acerca de ello.

Por supuesto, la noche no solo se ve como un reflejo de la belleza en forma de estrellas, sino de un momento en el que el poeta sufre, en que el poeta desea pero no puede obtener nada de ese sentimiento, porque no hay nadie su lado, porque al no ser correspondido, no puede entregarse al amor, a la persona que desea. Lo importante de este poema es que el amor, desde sus múltiples puntos de vista, sigue siendo uno de los temas principales de la poesía, pase el tiempo que pase.


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