Utopías, Mario Benedetti

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Cómo voy a creer / dijo el fulano
que el mundo se quedó sin utopías

cómo voy a creer
que la esperanza es un olvido
o que el placer una tristeza

cómo voy a creer / dijo el fulano
que el universo es una ruina
aunque lo sea
o que la muerte es el silencio
aunque lo sea

cómo voy a creer
que el horizonte es la frontera
que el mar es nadie
que la noche es nada

cómo voy a creer / dijo el fulano
que tu cuerpo / mengana
no es algo más de lo que palpo
o que tu amor
ese remoto amor que me destinas
no es el desnudo de tus ojos
la parsimonia de tus manos
cómo voy a creer / mengana austral
que sos tan sólo lo que miro
acaricio o penetro

cómo voy a creer / dijo el fulano
que la útopia ya no existe
si vos / mengana dulce
osada / eterna
si vos / sos mi utopía.

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Análisis

En estos versos, el poeta tiene una conversación literaria con otra persona o consigo mismo. El otro hombre que habla con el poeta no cree que la utopía y la esperanza sean términos, conceptos, que siempre estarán unidos al ser humano. Todo lo que rodea al hombre es hermoso y la muerte es un paso a una vida mejor. Hay que creer esto.

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No existen las barreras y cuanta más distancia y oscuridad nos quieran poner, más tenemos que luchar, creer y seguir adelante. Una mujer no sólo es un físico y el amor, los sentimientos, no sólo son miradas o tocar. Cada uno de nosotros es mucho más que un cuerpo frente a otro cuerpo. Lo inalcanzable, esa utopía de la que habla el poeta, existe y existirá siempre y de muchas y variadas formas. Para el poeta, su utopía es la amada.

El concepto de utopía es algo personal y único. Cada uno de nosotros tiene un concepto diferente de este término. Los anhelos y deseos de cada uno, por muy imposibles que puedan llegar a ser, podemos llegar a conseguirlos si nos decidimos a empezar su búsqueda. Eso parece que es lo que nos quiere decir el poeta.

La utopía no parece que sea algo imposible. Sólo es una meta que, aunque parezca inalcanzable, todos podemos llegar a alcanzar. Existen todo tipo de utopías, desde las más imposibles, hasta las más pequeñas, cotidianas y reales. En el caso del poeta, la suya es la mujer con la que comparte su camino vital. Ella es su utopía porque es su forma de que cada día sea único e irrepetible, de hacer que el amor se mantenga, crezca y sea capaz de crear nuevos sueños y utopías a su lado.

Las dificultades y las barreras para conseguir esa utopía de la que habla el poeta nos las ponemos nosotros mismos. La razón por la que estas pueden ser más difíciles, más imposibles, es porque nosotros dejamos de creer que sea posible soñar, avanzar, luchar por lo que deseamos. Negamos nuestras propias capacidades y eso es lo que tenemos que romper. La utopía nos hace despertar del letargo, de un sueño profundo y hace que la ilusión, la felicidad y la capacidad para transformar nuestra vida estén presentes, florezcan y sean una parte importante de nuestro trayecto, de nuestro camino.


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