Soledades, Mario Benedetti

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Ellos tienen razón
esa felicidad
al menos con mayúscula
no existe
ah pero si existiera con minúscula
seria semejante a nuestra breve
presoledad

después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad

ya se que es una pobre deformación
pero lo cierto es que en ese durable minuto
uno se siente
solo en el mundo

sin asideros
sin pretextos
sin abrazos
sin rencores
sin las cosas que unen o separan
y en es sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo

los datos objetivos son como sigue

hay diez centímetros de silencio
entre tus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos

claro que la soledad no viene sola

si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades
se vera un largo y compacto imposible
un sencillo respeto por terceros o cuartos
ese percance de ser buenagente

después de la alegría
después de la plenitud
después del amor
viene la soledad

conforme
pero
que vendrá después
de la soledad

a veces no me siento
tan solo
si imagino
mejor dicho si se
que mas allá de mi soledad
y de la tuya
otra vez estas vos
aunque sea preguntándote a solas
que vendrá después
de la soledad.

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Análisis

La felicidad total no existe. Sólo hay momentos de felicidad. Cuando no lo somos por completo, la soledad es parte de nuestra existencia. Cuando un momento de alegría o cualquier otro sentimiento positivo pasa, la soledad llega. Aunque sea un momento mínimo, la soledad puede llegar a destrozarnos.

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Sentimos que todo a nuestro alrededor se tambalea. Nos sentimos inseguros y no tenemos dónde asirnos. Cuando hablamos de una relación de pareja, el poeta observa de una manera racional. Ambos, hombre y mujer, se alejan, marcan una distancia física y también emocional.

Esa sensación se junta con algo más cuando hay distancia con la pareja. Pueden aparecer otras personas que consuelan, calman y hacen que la separación entre ambos sea mucho más lejana, imposibilitando un acercamiento. Después de eso, de la soledad, el poeta desconoce lo que puede ocurrir. Siente que si ambos, que están solos, piensan en ello y estuvieran más cerca el uno del otro, la soledad no sería tan terrible.

La temática de la soledad es una constante en muchos poemas de diferentes autores a lo largo de la historia de la literatura. En este caso, el poeta lo ve desde el punto de vista personal y de pareja. Cuando este sentimiento entra en nuestro interior, nos sentimos desolados porque nos faltan recursos y capacidades, en la mayoría de los casos, para darnos cuenta y poco a poco va consumiendo nuestra energía positiva.

Cuando hablamos de pareja, el poeta parece que ahonda en algo que ocurre cuando ambos, o una de las dos partes, se sienten solos. Empieza a haber un distanciamiento entre ambos sin que se den cuenta de ello. Pero avanza de una manera cruel y comienza, sobre todo, alejándolos paulatinamente el uno del otro, bien con silencios o con una necesidad de momentos de separación.

El problema no es la soledad, el problema no es el distanciamiento, el problema no es que la persona necesite un poco de espacio para pensar en lo que le sucede y darse cuenta de que puede salir de ese problema. El problema está cuando aparecen terceras personas que alejan a la otra parte de la relación, con buenas intenciones o no.


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