De Qué se Ríe?, Mario Benedetti

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(Seré curioso)

En una exacta
foto del diario
señor ministro
del imposible

vi en pleno gozo
y en plena euforia
y en plena risa
su rostro simple

seré curioso
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe

de su ventana
se ve la playa
pero se ignoran
los cantegriles

tienen sus hijos
ojos de mando
pero otros tienen
mirada triste

aquí en la calle
suceden cosas
que ni siquiera
pueden decirse

los estudiantes
y los obreros
ponen los puntos
sobre las íes

por eso digo
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe

usté conoce
mejor que nadie
la ley amarga
de estos países

ustedes duros
con nuestra gente
por qué con otros
son tan serviles

cómo traicionan
el patrimonio
mientras el gringo
nos cobra el triple

cómo traicionan
usté y los otros
los adulones
y los seniles

por eso digo
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe

aquí en la calle
sus guardias matan
y los que mueren
son gente humilde

y los que quedan
llorando de rabia
seguro piensan
en el desquite

allá en la celda
sus hombres hacen
sufrir al hombre
y eso no sirve

después de todo
usté es el palo
mayor de un barco
que se va a pique

seré curioso
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe.

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Análisis

El poeta observó una foto en el periódico de un ministro, de un político. Está exultante y se ríe y es esta risa la que le hace sentir al poeta que la persona que muestra el periódico no es nadie especial, que es un hombre cualquiera. Cuanto más mira la foto, más piensa en lo que le hace sentir el ver esa foto.

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El poeta nos dice que es un hombre con dinero, con su casa frente al mar, pero esta persona ignora lo que le ocurre a los que viven en chabolas. Los hijos de este político están colocados, pero no tienen sentimientos, no les afecta la desgracia de los demás. El pueblo tiene miedo a quejarse, hablar de lo que sucede, de las carencias.

Los obreros y estudiantes son los que inician la lucha, la reivindicación. Es por ello que el poeta siente que el político no tiene razón alguna para reírse viendo las desgracias que hay. Además, las leyes no benefician a los que tienen menos y oprimen a estos sabiendo que el miedo los controla.

El poeta critica también cómo los políticos, el gobierno, se pliega a los extranjeros, sobre todo a los americanos, que se aprovecha económicamente de los recursos del país. El poeta siente que son traidores a su patria. También hace notar cómo las personas que lo rodean son iguales y viejos (de regímenes anteriores) y que sólo buscan beneficiarse del poder.

Por eso el poeta no entiende esa risa de felicidad, esa risa hipócrita. También habla de la de represión al pueblo, de los que menos tienen, de los que más sufren. Por supuesto, las torturas en la cárcel también están presentes. Sin embargo, el poeta siente que a este gobierno opresor le falta poco para ser derrocado. El poema finaliza con la misma idea: con todo lo que sufre el pueblo, el país, no hay nada por lo que reírse.

Este poema es una crítica feroz, pero escrita de una manera muy sutil, suave, al abismo inseparable que hay entre el gobierno y el pueblo, en cómo las necesidades de uno son diferentes por completo a las del otro. Los que están en el poder buscan mantener su posición y beneficiarse económicamente, mientras el pueblo sufre y poco a poco empieza a haber movimientos para reivindicar un cambio, para luchar para conseguir mejorar las condiciones sociales y económicas de quienes apenas tienen algo. Lo que más indigna el poeta es esa insensibilidad, utilizando la imagen de la risa de alguien que aparece en el periódico, por parte del gobierno, de los políticos.


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