Poema del Renunciamiento, José Ángel Buesa

Publicidad
Mon ame a son secret...

ARVERS

Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar,
fingiré una sonrisa como un dulce contraste
del dolor de quererte... y jamás lo sabrás.

Soñaré con el nácar virginal de tu frente,
soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar,
soñaré con tus labios desesperadamente,
soñaré con tus besos... y jamás lo sabrás.

Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca... y jamás lo sabrás.

Yo te amaré en silencio... como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos... y jamás lo sabrás.

Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
—el tormento infinito que te debo ocultar—,
te diré sonriente: «No es nada... ha sido el viento».
Me enjugaré una lágrima... ¡y jamás lo sabrás!

>> Siguiente >>

Análisis

En este poema, a través de sus estrofas, se nos habla de la importancia que puede tener una persona en nuestro mundo, sobre todo si el amor es parte importante de la relación. Sin embargo esta relación no es equilibrada, ya que estamos ante un apasionamiento entre una persona madura y otra que está emergiendo a la vida, a la adolescencia, al amor.

Publicidad

Aun así, es el propio poeta quien es consciente de que no tiene que atarse, por mucho que la quiera, a lo que siente hacia ella, ya que sabe que antes o después se marchará. Además, tiene que orientarla hacia esa opción: dejarla vivir su vida. Así, el poeta nos habla de un amor esencial, que lo marca enteramente porque ama a esa mujer. Pero seguramente es la juventud de esta lo que hace que el poeta no quiera poseerla o influenciar en ella. Prefiere que su vida siga, renunciar a ella para que sea feliz.

El, aunque la ama profundamente, no se lo dirá nunca para que ella no tenga que escoger entre lo que siente por el poeta y su vida, la explosión de su juventud. No quiere frenar su camino y todo lo que ofrece. La descripción que el poeta hace de la amada, nos hace ser más consciente de lo joven que es.

Renuncia a ella sabiendo que otros la amarán, pero siendo consciente que como él no habrá nadie. Vuelve a incidir en su amor y en que ella no lo sepa nunca para que vuele libre y viva su vida intensamente, con toda la juventud que lleva encima y con todo el amor que pueda ofrecer.

Su recuerdo, para el poeta, siempre estará presente y lo que siente hacia ella es sincero. También es consciente de la diferencia de edad y las consecuencias de una relación desequilibrada e imposible. Finalmente, el poeta no expresará lo que siente para que su amada no sufra, para que su recuerdo no se manche con lágrimas. El poeta quiere verla feliz, no quiere ver tristeza en sus ojos y así, aunque por dentro sienta lo contrario, prefiere que vuele libre a mostrar debilidad y dependencia hacia el amor de la joven.


Volver Inicio