Piedritas en la ventana, Mario Benedetti

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De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que está ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas

quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuándo mi historia va a ser computada
quién sabe qué consejos voy a inventar aún
y qué atajo hallaré para no seguirlos

está bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca

está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire más piedritas
abriré la ventana
abriré la ventana.

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Análisis

El poeta siente que hay nuevos aires de libertad en el país y parece que motivos para la alegría. Es consciente de la realidad y sabe que esta no tiene que ver con lo publicado en diferentes medios y por eso es más receloso a que es alegría sea real. El poeta se pregunta si en esa nueva apertura él y su creación literaria serán parte de la historia. Se enfrenta a contradicciones y a decisiones que posiblemente tendrá que cambiar.

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El poeta piensa que es momento de dar un voto de confianza, pero siendo consciente de lo que ha pasado y de buscar que la realidad de lo sucedido, bueno o malo, se sepa de verdad, no se olvide, y conseguir que haya acercamientos entre todas las partes. Finalmente, el poeta decide creer que el cambio, la libertad, es aire nuevo que parece que llega es real, que entra de verdad.

En esta ocasión, el poeta nos habla de un cambio en el gobierno y la política que rige los destinos del país. Sin embargo, en un principio está receloso porque, después de todo lo sucedido, tiene miedo de que sólo sea una pantalla de humo y que todo siga como siempre y que el pueblo sufra como lo ha hecho hasta ese momento.

Por otro lado, se pregunta a sí mismo si su figura y su obra, en esa nueva andadura del país, tendrán un hueco en la nueva historia que se vaya a escribir, sí será reconocido como lo ha sido en otros lugares o, por otro lado, será olvidado y nadie se acordará de todo lo que ha hecho o de lo influyente que ha podido ser en la literatura.

Finalmente se deja llevar por toda esa corriente que parece aceptar el cambio como algo nuevo y, sobre todo, un cambio que traerá prosperidad y nuevos aires, nuevas personas en el gobierno que aportarán libertad, estabilidad y, sobre todo paz en una sociedad que ha sufrido mucho. Es por ello que el poeta siente que una parte del trabajo que ha de realizar, desde el punto de vista literario personal, es el de tender puentes para la reconciliación de todos, para que el perdón o, por lo menos, hacer que la convivencia sea mejor posible.


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