Pena y Alegría del Amor, Rafael De León



>> Siguiente >>

Análisis

En este poema vamos a ver como los condicionantes sociales son insalvables en una relación amorosa entre dos hombres, casados y con familia, pero que están enamorados el uno del otro. El protagonista del poema se estremece al recordar a quien dedica el poema. No es capaz de contener el dolor que le producen las heridas emocionales que tiene. Sufre como si fueran reales. Nota como su sangre corre en las venas rápidamente.

Publicidad

Él está casado y al mismo tiempo, enamorado de otro hombre, de una persona de su mismo sexo. Es consciente de los muros sociales que los separan y también que, si se supiera, serían repudiados por el pueblo. Por eso es un amor secreto y correspondido, pero tiene que ser así, oculto. Hay un contraste entre el amor correspondido y, al mismo tiempo la racionalidad del tener que ocultarse.

El poeta desea dormir junto a su amado y soñar juntos. Para él es un suplicio la distancia tan cercana entre ellos. Desea dormir con él, amarlo, desearlo y tener sexo con él. Este sentimiento que tiene hacia su amado duele porque no pueden estar juntos.

El amor que los une es fuerte, pero sufren porque han de estar separados. Tiene miedo por las represalias que pueda haber si se conoce su relación. Hay una referencia a uno de los cuentose de las 1000 y una noches, en la que los dos amantes, hombres también, mueren al caer una espada que estaba sobre el lecho, colgada del techo, como un adorno. Esta, al descolgarse cae, los atraviesa, muriendo juntos, ensartados por esta, en la cama.

El pañuelo que se queda el poeta es una prueba de amor robada, ese recuerdo, la presencia del amado en la vida del poeta de manera constante. El amado desconoce que tenga esa prenda. Sentirla a su lado hace que lo desee más. Es el zumo de amor que alimenta su alma porque está profundamente enamorado de él.

El poeta tiene hijos. Ambos hombres se han encontrado y el amado ha besado al hijo del poeta. Este ha sentido celos porque deseaba que lo besara a él. Para este fue como si lo besará a través de su pequeño. Al estar en casa, besa a su hijo donde lo hizo su amado, para poder sentirlo en sus labios. Es un beso robado a su amor.

En este poema hay una lucha entre el amor y la tristeza de no poder estar juntos. El poeta prefiere ese amor prohibido a no tener cerca a su amado, a perder la relación que tienen. Él lo ama y si su amor tiene que ser secreto, sufrido, etc., será así. Hay un final circular en el que el poeta vuelve a profesar su amor hacia el amado.


Volver Inicio