La otra Copa del Brindis, Mario Benedetti

Publicidad
Al principio ella fue una serena conflagración
un rostro que no fingía ni siquiera su belleza
unas manos que de a poco inventaban un lenguaje
una piel memorable y convicta
una mirada limpia sin traiciones
una voz que caldeaba la risa
unos labios nupciales
un brindis

es increíble pero a pesar de todo
él tuvo tiempo para decirse
qué sencillo y también
no importa que el futuro
sea una oscura maleza

la manera tan poco suntuaria
que escogieron sus mutuas tentaciones
fue un estupor alegre
sin culpa ni disculpa
él se sintió optimista
nutrido
renovado
tan lejos del sollozo y la nostalgia
tan cómodo en su sangre y en la de ella
tan vivo sobre el vértice de musgo
tan hallado en la espera
que después del amor salió a la noche
sin luna y no importaba
sin gente y no importaba
sin dios y no importaba
a desmontar la anécdota
a componer la euforia
a recoger su parte del botín

mas su mitad de amor
se negó a ser mitad
y de pronto él sintió
que sin ella sus brazos estaban tan vacíos
que sin ella sus ojos no tenían qué mirar
que sin ella su cuerpo de ningún modo era
la otra copa del brindis

y de nuevo se dijo
qué sencillo
pero ahora
lamentó que el futuro fuera oscura maleza

sólo entonces pensó en ella
eligiéndola
y sin dolor sin desesperaciones
sin angustia y sin miedo
dócilmente empezó
como otras noches
a necesitarla.

>> Siguiente >>

Análisis

Un hombre conoce a una mujer bella de la que se enamora. La forma en que ella lo tocaba, el tacto de su piel, su mirada y su voz y forma de hablar, lo enamoran más y acaban casándose. A él no le importa lo difícil que sea el futuro porque siente que puede con todo.

Publicidad

Es posible que no tuvieran que haberse casado, pero ninguno tuvo la culpa. A su lado se sentía fuerte y la tristeza desaparecía. El amor fue pasando y surgió una crisis que parece que era previsible. Toda la felicidad del principio desapareció y la realidad se abrió paso.

Ella no estaba enamorada de él. Es por ello que el protagonista del poema se sintió vacío y se dio cuenta de que ella lo era todo para él. Sin ella no era nada. El futuro se volvió oscuro. El hombre decidió estar a su lado, aunque ella no le correspondiera, porque la necesitaba. Renunció a sí mismo por ella.

Estamos ante un poema de amor no correspondido. Sin embargo, a diferencia de otros poemas, en este caso tanto ella como él no se separan. Siguen juntos sin que sepamos exactamente cuáles son los motivos para que ninguno de los dos rompe con el otro. Lo que sí tenemos claro es que el hombre, el protagonista de nuestro poema, tomó una decisión trascendental y es la de seguir al lado de la persona que ama, aunque ella no lo quiera.

Cuando leemos esta decisión, este poema, nos damos cuenta de que a su alrededor existen muchísimas parejas que viven de esta manera. Las razones que tienen para no separarse son distintas: ser los hijos, la familia, el qué dirán, bien sean amigos, conocidos, etcétera, o cualquier otro tipo de motivos. En este caso es el amor de él hacia ella y, ante ello, no existe una razón lógica.

Lo que sí que tenemos que tener claro es que es un poema de amor, unidireccional, pero de amor. Es una entrega total de él hacia ella. Ella lo ha transformado y él no quiere perderla porque, si lo hace, siente que volverá a ser esa persona que no quería volver a recordar.


Volver Inicio