Oración de un Desocupado, Juan Gelman

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Padre,
desde los cielos bájate, he olvidado
las oraciones que me enseñó la abuela,
pobrecita, ella reposa ahora,
no tiene que lavar, limpiar, no tiene
que preocuparse andando el día por la ropa,
no tiene que velar la noche, pena y pena,
rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente.

Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces,
que me muero de hambre en esta esquina,
que no sé de qué sirve haber nacido,
que me miro las manos rechazadas,
que no hay trabajo, no hay,
bájate un poco, contempla
esto que soy, este zapato roto,
esta angustia, este estómago vacío,
esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre
cavándome la carne,
este dormir así,
bajo la lluvia, castigado por el frío, perseguido
te digo que no entiendo, Padre, bájate,
tócame el alma, mírame
el corazón,!
yo no robé, no asesiné, fui niño
y en cambio me golpean y golpean,
te digo que no entiendo, Padre, bájate,
si estás, que busco
resignación en mí y no tengo y voy
a agarrarme la rabia y a afilarla
para pegar y voy
a gritar a sangre en cuello.

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Análisis

El protagonista del poema se dirige a Dios para que baje a la tierra. Recuerda a su abuela, una mujer, ama de casa, creyente y, seguramente, quien lo cuidó. El poeta se dirige a él, a Diós, para decirle que pasa hambre, que siente y no comprende por qué tiene que estar en la calle. Por su condición es rechazado, socialmente, laboralmente, etcétera.

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Está en la calle solo y abandonado. Siente que no hecho nada para merecer lo que le pasa, siente que todo se ha unido para golpearlo más, para hundirlo más. Siente que si no le responde no se resignará y tomará otro camino al margen de la fe, luchando únicamente por sobrevivir como sea.

Este es un poema lleno de esperanza y de una realidad que podemos ver cada día en cualquier ciudad, en cualquier pueblo, en cualquier localidad de nuestro mundo. Gente que por distintos motivos vive en la calle y sobreviven ella de cualquier manera. Esto no solamente significa una pérdida de la identidad del ser humano como tal, sino también el rechazo de la mayoría de la sociedad hacia ellas, aislándolas y, sobre todo, continuando una vida en la que este tipo de problemática parece que no existe, que no es real.

Otro de los puntos importantes de este poema es cómo la persona, que parece tener fuertes convicciones religiosas, está descreída de su propia fe y siente que Dios le ha abandonado. Únicamente el recuerdo de la persona que lo cuidó y le amó realmente, en este caso su abuela, es la que está frenando una decisión vital que es la de la pérdida de la fe en Dios y en la sociedad.

No sabemos exactamente en qué puede consistir esa decisión de cambio, negativo por lo que podemos extraer de entre los versos del poema, lo que sí está claro es que la supervivencia y el poder salir de la situación en la que está es un objetivo primordial para él.

Siente que no es justo lo que le pasa, siente que la sociedad le ha dejado de lado y nadie le da respuesta a esos sentimientos que tiene, nadie le ofrece una alternativa y todo esto hace que su camino vital cambie por completo. El final es abierto porque no sabemos que es lo que va suceder con él.


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