Once, Mario Benedetti

Publicidad
Ningún padre de la iglesia
ha sabido explicar
por qué no existe
un mandamiento once
que ordene a la mujer
no codiciar al hombre
de su prójima.

>> Siguiente >>

Análisis

El poeta denuncia el machismo y desigualdad de la mujer frente a la religión. En este caso, el poeta se pregunta el por qué sólo se ataca al hombre que desea la mujer del prójimo y no se piensa que pueda ser la mujer la que desee a un hombre comprometido.

Publicidad

La mujer aparece como la sufriente y quien menos importa. Para el poeta hay que tener en valor que la mujer es una persona con gustos y deseos propios. También, el poeta siente que ambos sexos pecan por igual y, por lo tanto, que han de ser juzgados por igual.

Como podemos observar al acabar de leer el poema, el poeta ataca a la religión católica, que no a Dios, por la interpretación tan particular y, sobre todo, machista con respecto a los mandamientos por los que se rige y que, en teoría, fueron entregados por Dios a los hombres.

En principio no critica los mandamientos, sino que critica la interpretación de los mismos, ya que pone de manifiesto la poca importancia que tiene la mujer dentro del catolicismo. Toda la responsabilidad de los mandamientos recae sobre el hombre, como si la mujer no tuviera nada que decir ni que aportar, aunque cometiera alguna irregularidad, algún pecado.

Sin embargo, el poeta siente que no debe ser así. De la misma forma que hay hombres que desean a una mujer comprometida, sea de una persona conocida, amigo, etcétera o de un desconocido, la mujer también puede tener ese tipo de sentimientos y atracción.

La mujer es una persona que tiene sentimientos, que tiene valor en sí misma y no puede ser despreciada, no se puede partir de la base de que la mujer jamás cometerá un pecado o no hará lo mismo que un hombre. El poeta defiende a la mujer igualándola al hombre en el pecado, algo que muy rara vez podemos leer en algún poema de un escritor que haya tocado esa temática.

Lo importante de este poema está en la crítica a la Iglesia, que no a la religión católica ni a Dios, por cómo se equivoca al ver la realidad desde un punto de vista tan arcaico, tan machista. Pero también este poema es importante porque pone en valor la figura de la mujer, tanto para lo bueno como para lo malo.


Volver Inicio