Oda a la edad, Pablo Neruda

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Yo no creo en la edad.

Todos los viejos
llevan
en los ojos
un niño,
y los niños
a veces
nos observan
como ancianos profundos.

Mediremos
la vida
por metros o kilómetros
o meses?
Tanto desde que naces?
Cuanto
debes andar
hasta que
como todos
en vez de caminarla por encima
descansemos, debajo de la tierra?

Al hombre, a la mujer
que consumaron
acciones, bondad, fuerza,
cólera, amor, ternura,
a los que verdaderamente
vivos
florecieron
y en su naturaleza maduraron,
no acerquemos nosotros
la medida
del tiempo
que tal vez
es otra cosa, un manto
mineral, un ave
planetaria, una flor,
otra cosa tal vez,
pero no una medida.

Tiempo, metal
o pájaro, flor
de largo pecíolo,
extiéndete
a lo largo
de los hombres,
florécelos
y lávalos
con
agua
abierta
o con sol escondido.
Te proclamo
camino
y no mortaja,
escala
pura
con peldaños
de aire,
traje sinceramente
renovado
por longitudinales
primaveras.

Ahora,
tiempo, te enrollo,
te deposito en mi
caja silvestre
y me voy a pescar
con tu hilo largo
los peces de la aurora!

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Análisis

La edad es sólo un concepto, no algo real para el poeta. En ocasiones, los mayores tienen la vitalidad de un niño y también algunos niños nos miran con ojos de persona mayor. Para el poeta, la vida no se puede medir con ningún sistema. El poeta se pregunta si la cantidad, la edad, es importante.

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Nadie sabe cuánto tiempo estamos en este mundo. El día de nuestra muerte llega
cuando menos lo esperamos. La trayectoria vital del hombre y la mujer los hace más sabios, buenos, fuertes, etcétera, y al llegar a la madurez todo eso se transforma en experiencia.

El tiempo no aporta nada a la vida. El tiempo es algo relativo y que no tiene que ver con todo lo vivido en la trayectoria de cada uno. Ha de ser algo positivo, que haga que las personas mejoren, brillen y llenen de vida su camino. El tiempo no ha de asociarse a la muerte.

El tiempo, la edad, son pasos que se viven y que no se descuentan. Está para que subamos cada peldaño de nuestra existencia y para ser felices, para amar. El poeta se olvida de este concepto y lo guarda para vivir cada mañana la belleza de su camino, para conocer, para saber, para disfrutar.

En tiempo es un concepto que existe, pero como muy bien indica el poeta, es el ser humano el que ha hecho de este una necesidad para nuestra vida. Hemos de ser conscientes, tal como nos indica el poeta, de que nuestra vida nuestra muerte depende únicamente de nuestro cuerpo. Podemos morir jóvenes, viejos o siendo niños o bebés. Lo importante no es el tiempo que vivimos, sino la calidad de la vida que recorremos hasta que la muerte nos llama para llevarnos con ella.

Es por ello que, cuando acabamos de leer este poema, notamos que es una invitación a la vida. Sentimos que se nos brinda la oportunidad de vivir sin obsesionarnos con el tiempo y todo lo que gira alrededor de él. Podemos preocupamos demasiado pensando únicamente en la falta del mismo o podemos tomar la otra opción, que es la de disfrutar de nuestra vida plenamente, lo cual implica que no tengamos en cuenta el tiempo.


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