Nuestro secreto, Miguel de Unamuno

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No me preguntes más, es mi secreto,
secreto para mí terrible y santo;
ante él me velo con un negro manto
de luto de piedad; no rompo el seto

que cierra su recinto, me someto
de mi vida al misterio, el desencanto
huyendo del saber y a Dios levanto
con mis ojos mi pecho siempre inquieto.

Hay del alma en el fondo oscura sima
y en ella hay un fatídico recodo
que es nefando franquear; allá en la cima

brilla el sol que hace polvo al sucio lodo;
alza los ojos y tu pecho anima;
conócete, mortal, mas no del todo.

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Análisis

El poeta tiene un secreto que guarda celoso y no comparte con nadie, incluso con su amada. Levanta barreras emocionales. Sólo Dios conoce lo que esconde y a él se lo entrega. Es algo que ha cambiado su vida esencialmente y que ha conseguido que sea así. Siente que ha de ser sincero con la persona amada, conocer y conocerse, pero también ha de guardarse algo para él, ese secreto del que habla.

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Cuando acabamos de leer este poema nos queda una sensación un tanto extraña porque no sabemos exactamente cómo interpretarlo. Por un lado se nos habla de un secreto que guarda el protagonista de estos versos y que guarda relación con su pasado y también con su presente.

Por otro lado, quiere sincerarse con la persona amada pero sabe que no puede serlo al cien por cien. Parece que ese secreto que tiene puede cambiar por completo la relación que tiene con la persona amada y hacer que esta pueda romperse definitivamente.

Es por ello que sentimos que hay una lucha interior entre ser sincero, decir la verdad, no ocultarle nada a su amada y, por otro lado, seguir manteniendo un secreto que le hace sufrir y que le impide ser completamente feliz, ser realmente quién es.

El final de este poema es abierto porque no sabemos lo que ocurrirá. Únicamente se nos pone frente a nosotros el hecho de que hay algo que atormenta al protagonista de estos versos, que le hace sentir mal y, al mismo tiempo, lo aleja de la amada porque no puede contárselo o no quiere hacerlo.

Es por ello que cuando acabamos de leerlo estamos en la tesitura de pensar que él está decidiendo qué hacer, decírselo o no y ahí termina el poema. Sin embargo intuimos en los últimos versos que, de alguna manera, ella le está animando a que no se guarde nada, a que sea sincero.

Sin embargo él no es capaz de dar ese paso definitivo, de abrir su corazón por completo y confesar aquello que guarda, aquello que le hace sufrir, aquello que guarda como un secreto y que nadie puede conocer, ni siquiera la mujer que ama y que lo sufre.


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