Cuál es la mujer que recordamos…, Rubén Bonifaz Nuño

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¿Cuál es la mujer que recordamos
al mirar los pechos de la vecina
de camión; a quién espera el hueco
lugar que está al lado nuestro, en el cine?
¿A quién pertenece el oído
que oirá la palabra más escondida
que somos, de quién es la cabeza
que a nuestro costado nace entre sueños?

Hay veces que ya no puedo con tanta
tristeza, y entonces te recuerdo.
Pero no eres tú. Nacieron cansados
nuestro largo amor y nuestros breves
amores; los cuatro besos y las cuatro
citas que tuvimos. Estamos tristes.
Juntos inventamos un concierto
para desventura y orquesta, y fuimos
a escucharlo serios, solemnes,
y nada entendimos. Estamos solos.

Tú nunca sabrás, estoy cierto,
que escribí estos versos para ti sola;
pero en ti pensé al hacerlos. Son tuyos.

Ustedes perdonen. Por un momento
olvidé con quién estaba hablando.
Y no sentí el golpe de mi ventana
al cerrarse. Estaba en otra parte.

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Análisis

El poeta se dirige al lector para preguntarle cuál es la mujer que tenemos en la memoria desde el punto de vista físico y emocional. Con quién compartimos nuestros momentos íntimos, cotidianos. También nos pregunta con quién soñamos y quién era esa mujer con quien podemos sincerarnos, ser nosotros mismos y decirlo todo sin miedo.

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El poeta piensa en una mujer de su pasado cuando está triste y es en esos momentos cuando su recuerdo vuelve. Ya no está a su lado. Parece que la relación no funcionó desde el principio. Es como que no era el momento adecuado y ambos quedaron afectados emocionalmente con esta relación.

Ninguno tiene pareja actualmente. Su relación fue triste y negativa para los dos. El poeta dedica este poema a esa mujer aunque ella no lo sepa. El poeta está tan abstraído en su recuerdo que se olvida que el poema será leído por lectores. El golpe de la ventana le hace darse cuenta del momento, lo que escribía. Estaba junto a ella desde el punto de vista emocional y así se lo hace notar al lector.

El tiempo pasa de manera diferente para cada uno de nosotros. Sin embargo, desde el punto de vista amoroso, todos guardamos en nuestro recuerdo una persona que ha sido importante para nosotros por múltiples razones. Esta ahí, en nuestros momentos felices y también en los momentos en los que estamos menos contentos.

Lo importante es que su recuerdo no se borra, está presente y nos abstrae de todo lo que está a nuestro alrededor. Seguimos manteniendo una conexión emocional con la otra persona aunque no esté a nuestro lado, aunque haga mucho tiempo que no sepamos el uno del otro. Sin embargo, tenemos presente sus rasgos, su olor, su manera de moverse y esos pequeños detalles que la hacían diferente y que podemos sentir como si estuviera presente, por mucho tiempo que había pasado.

Esos recuerdos son importantes y nos pasan a todos. Es por ello que el poeta se dirige al lector no para preguntarle, sino para que nos demos cuenta de que existen esas personas especiales en nuestra vida, que nunca se marcharán por qué han dejado una huella tan importante dentro de nosotros que, en parte, somos lo que somos gracias a ellas.


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