Muerto de Amor, Federico García Lorca

¿Qué es aquello que reluce1
por los altos corredores?2
Cierra la puerta, hijo mío,3
acaban de dar las once.4
En mis ojos, sin querer,5
relumbran cuatro faroles.6
Será que la gente aquélla7
estará fregando el cobre.8

*

Ajo de agónica plata9
la luna menguante, pone10
cabelleras amarillas11
a las amarillas torres.12
La noche llama temblando13
al cristal de los balcones,14
perseguida por los mil15
perros que no la conocen,16
y un olor de vino y ámbar17
viene de los corredores.18

*

Brisas de caña mojada19
y rumor de viejas voces,20
resonaban por el arco21
roto de la media noche.22
Bueyes y rosas dormían.23
Solo por los corredores24
las cuatro luces clamaban25
con el fulgor de San Jorge.26
Tristes mujeres del valle27
bajaban su sangre de hombre,28
tranquila de flor cortada29
y amarga de muslo joven.30
Viejas mujeres del río31
lloraban al pie del monte,32
un minuto intransitable33
de cabelleras y nombres.34
Fachadas de cal, ponían35
cuadrada y blanca la noche.36
Serafines y gitanos37
tocaban acordeones.38
Madre, cuando yo me muera,39
que se enteren los señores.40
Pon telegramas azules41
que vayan del Sur al Norte.42
Siete gritos, siete sangres,43
siete adormideras dobles,44
quebraron opacas lunas45
en los oscuros salones.46
Lleno de manos cortadas47
y coronitas de flores,48
el mar de los juramentos49
resonaba, no sé dónde.50
Y el cielo daba portazos51
al brusco rumor del bosque,52
mientras clamaban las luces53
en los altos corredores.54

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Análisis

Federico García Lorca muestra este poema la muerte por amor, no como algo metafórico, sino como algo real. Quizá no por amor a alguien, sino por amor a la propia vida. A través de las tres partes del poema, va a ir describiendo la muerte, a manos de hombres armados, de jóvenes de pueblo, que no tiene que ser el suyo, que puede ser de cualquier pueblo de España en una época de represalias.

En la primera estrofa se nos presenta el miedo que recorre a todos los habitantes del pueblo, la incertidumbre del qué pasara. A partir de las 12 de la noche, hay un toque de queda. Hay mucho miedo porque los soldados, con faroles de cobre, han vuelto de hacer un “paseo” y, por lo que parece, están limpiando los faroles de las salpicaduras de sangre.

En la segunda estrofa nos habla de que la luna, en cuarto menguante, y cuya forma recuerda a la de un bajo, rebota una luz amarilla a las torres. Esa luz, es la luz de los candiles que tiemblan, que se reflejan intermitente y temblorosamente en los cristales de los balcones de las casas. La noche suena a perros que ladran a la luna, habiendo, seguramente de los hombres armados ebrios, cuyo color y brillo, que es el de la sangre, seguramente ha salpicado a los cristales del farol.

En la última estrofa, la más larga de las tres, se nos comienza a describir que cerca de donde hay cañas es donde seguramente ha habido muertos. Pero todo se circunscribe a rumores. Hay una nueva aparición de soldados que pasan sin que nadie se asome. Los muertos de los que se habla son de jóvenes que dejan viudas a sus jóvenes esposas. Y estas son las que tienen que traer los cuerpos ensangrentados desde el lugar en el que fueron asesinados hasta el pueblo. Las plañideras del pueblo son las que lloran por todos los muertos. Las paredes reflejan la luz blanca, de la cal, sobre los muros exteriores encalados, seguramente algunos de los lugares en los que se fusilaron y asesinaron a los hombres.

Al final, el poeta desea que sus muertes se conozcan, que se sepa quién y cuándo han sido fusilados. El poeta habla de que estos fusilamientos, asesinatos se harán cuando no haya luna, a escondidas y por orden de altas estancias, gente oscura con sus galones.

Al final, de estos hombres sólo quedará recuerdo y las manos cortadas, manos de cera como las que se presenta el día de difuntos a los santos.

Finalmente, se buscaran las luces de los hombres armados fuera del pueblo, porque será la única forma de saber dónde estarán los cadáveres que los jóvenes que vuelvan a matar.

Nota de Susana Marín.

Marín, Susana. Feb., 2014. Muerto de Amor, de Federico García Lorca. Poemario. Acceso en https://poemario.com/muerto-de-amor/

Ejemplos de figuras literarias en Muerto de Amor

Figuras literarias Ejemplos Descripción
Metáfora "Ajo de agónica plata la luna menguante, pone" La luna menguante se compara con un "ajo de agónica plata", sugiriendo su forma y color plateado, así como su influencia en el ambiente nocturno.
Metáfora "cabelleras amarillas a las amarillas torres" Las torres se describen como si tuvieran "cabelleras amarillas", lo que indica la forma en que la luz de la luna afecta su apariencia, dándoles un aspecto dorado y brillante.
Metonimia "Será que la gente aquélla estará fregando el cobre." La frase "fregando el cobre" se utiliza para referirse a la actividad de limpiar objetos de metal, lo que indica que los personajes están ocupados en sus labores cotidianas.
Elipsis "el mar de los juramentos resonaba, no sé dónde." El poeta omite información sobre el lugar exacto donde el "mar de los juramentos" resuena, dejando un espacio para la imaginación del lector y enfatizando el misterio y la incertidumbre en el poema.
Anáfora "Siete gritos, siete sangres, siete adormideras dobles" La repetición del número "siete" en este verso enfatiza la intensidad y la fuerza de las emociones y eventos que se están describiendo en el poema.
Hiperbatón "llenaban el aire negro los clarines y los tambores" La inversión del orden gramatical en este verso, al cambiar el lugar del sujeto ("los clarines y los tambores") y el verbo ("llenaban"), crea un efecto poético y enfatiza la presencia de los sonidos en el ambiente nocturno.
Símil "mientras se llore, sin que el llanto acuda a nublar la pupila" Este verso compara el llanto con algo que puede nublar la pupila, expresando la idea de que el llanto afecta la claridad de la visión, tanto literal como emocionalmente.
Prospopeya "La noche llama temblando al cristal de los balcones" La personificación de la noche como una entidad que "llama temblando" a los balcones crea una atmósfera misteriosa y viva en el poema, dándole a la noche cualidades humanas.


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