Milonga de dos hermanos, Jorge Luis Borges

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Traiga cuentos la guitarra
de cuando el fierro brillaba,
cuentos de truco y de taba,
de cuadreras y de copas,
cuentos de la Costa Brava
y el Camino de las Tropas.

Venga una historia de ayer
que apreciarán los más lerdos;
el destino no hace acuerdos
y nadie se lo reproche
ya estoy viendo que esta noche
vienen del Sur los recuerdos.

Velay, señores, la historia
de los hermanos Iberra,
hombres de amor y de guerra
y en el peligro primeros,
la flor de los cuchilleros
y ahora los tapa la tierra.

Suelen al hombre perder
la soberbia o la codicia:
también el coraje envicia
a quien le da noche y día
el que era menor debía
más muertes a la justicia.

Cuando Juan Iberra vio
que el menor lo aventajaba,
la paciencia se le acaba
y le fue tendiendo un lazo
le dio muerte de un balazo,
allá por la Costa Brava.

Así de manera fiel
conté la historia hasta el fin;
es la historia de Caín
que sigue matando a Abel.

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Análisis

Este fabuloso poema cuyo título es Milonga de dos hermanos fue escrito por el gran escritor y traductor argentino Jorge Luis Borges, quien nació en Buenos Aires en el año 1899 y murió en Ginebra, Suiza, en 1986. Se trata del escritor argentino por excelencia y uno de los máximos representantes de la lengua castellana a nivel mundial. Creció en el seno de una familia en la que se hablaban dos idiomas: español e inglés, lo que lo introdujo en su vocación de traductor. Sus abuelos y bisabuelos fueron importantes figuras en la independencia de su país.

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Vivió durante algunos años en París, Milán, Venecia, Ginebra y Barcelona. En Europa aprendió francés y alemán y se relacionó con escritores y traductores ya consolidados como por ejemplo: Rafael Cansinos- Assens, o Juan Ramón Jiménez. En 1921 regresó a su patria, trabajó como bibliotecario y colaboró en la fundación de revistas literarias como Prismas o Proa.

En el año 1923 publicó su primer libro de versos: Fervor de Buenos Aires. Pocos años después se quedó ciego. Pero logró continuar con su creación literaria gracias a la colaboración de su madre y algunos amigos. Tuvo enfrentamientos legales causados por sus ideas políticas contrarias al peronismo. No obstante fue nombrado Director de la Biblioteca Nacional e ingresó en la Academia Argentina de las Letras.

De sus obras resaltamos la simbología, el dominio exquisito del lenguaje, los conocimientos de filosofía clásica y las alusiones a la Biblia y los libros sagrados del judaísmo.

Este poema pertenece a la antología Para las seis cuerdas, publicada en el año 1965. Tiene como tema fundamental la hermandad y la rivalidad que existe entre los seres humanos, y cómo se dañan los unos a los otros siempre buscando el beneficio propio. Borges trata este terma a partir de una historia que parece de su tiempo, pero que entrelaza con el pasaje bíblico de Caín y Abel, primeros ejemplos de matanza entre hermanos.

El poema se compone de siete estrofas: cinco sextillas, una quintilla y una redondilla; un total de 39 versos octosílabos. Podemos dividir el poema en tres partes. La primera parte es la introducción, entre los versos número uno y doce. Comienza el poeta diciendo que hay una historia ambientada en Costa Brava, en Barcelona (España), lugar en el que él vivió algún tiempo que trata de armas (verso 2) y del destino de cada uno (versos 9 – 10) protagonizada por unos hermanos herreros. La segunda parte sería el nudo, la narración en verso de la historia de estos hermanos propiamente dicha, entre los versos número trece y treinta y cinco. Comienza, pues, a contar lo sucedido entre los hermanos Ibarra, que a pesar de llevar la misma sangre existió entre ellos la envidia, los celos, la codicia y mató el mayor al más pequeño (versos 25 – 29). Por último encontramos el final y una reflexión entre los versos número treinta y seis y treinta y nueve; en esta última estrofa pone en relación esta historia con aquella de Caín y Abel, con la intención de mostrar que a pesar del paso de los siglos y la evolución del ser humano en muchos aspectos, el rencor, la envidia y la codicia no son aspectos que hayamos mejorado.

Son muy variados los recursos estilísticos empleados por el autor. Así encontramos entre otros antítesis: “hombres de amor y guerra” (verso 15) y “a quien le da noche y día” (verso 22); perífrasis: “la flor de los cuchilleros” (verso 17); metáfora: “y ahora los tapa la tierra” (verso 18); y metonimia: “el ferro brillaba” (verso 2).

Con este poema Borges relaciona de manera exquisita una historia popular que puede ser contada incluso en verso o siendo acompañada por algún instrumento (vero 1) con un pasaje bíblico; en amabas narraciones encontramos violencia, envidia y cobardía entre hermanos. En realidad todos los seres humanos somos hermanos y no representan los hermanos Ibarra a los hermanos de sangre si no a los seres humanos como hermanos en general.


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