El Miedo, Alejandra Pizarnik

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Todos me piden que dé saltos,
que tonifique y que futbole,
que corra, que nade y que vuele.
Muy bien.

Todos me aconsejan reposo,
todos me destinan doctores,
mirándome de cierta manera.
Qué pasa?

Todos me aconsejan que viaje,
que entre y que salga, que no viaje,
que me muera y que no me muera.
No importa.

Todos ven las dificultades
de mis vísceras sorprendidas
por radioterribles retratos.
No estoy de acuerdo.

Todos pican mi poesía
con invencibles tenedores
buscando, sin duda, una mosca,
Tengo miedo.

Tengo miedo de todo el mundo,
del agua fría, de la muerte.
Soy como todos los mortales,
inaplazable.

Por eso en estos cortos días
no voy a tomarlos en cuenta,
voy a abrirme y voy a encerrarme
con mi más pérfido enemigo,
Pablo Neruda.

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Análisis

La temática que nos presenta esta poeta es parte esencial de su obra. La muerte es una constante en muchas de sus creaciones, como por ejemplo en esta. Aunque es un poema pequeño y de versos mínimos, en cada uno de ellos aporta información acerca de sus sentimientos y de su manera de ver el mundo que nos rodea.

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Así, esta poeta nos habla de la muerte, personificándola, indicándonos que esta piensa en lo que hace y es consciente del miedo que la persona que va a morir siente bajo su mando. Le pregunta al lector si conoce esta sensación, el miedo, sabiendo su respuesta. Sólo ella conoce la verdad.

La muerte se presenta ante su víctima el miedo flora. Personaliza esta sensación en la figura del responsable de una funeraria, con la imagen de una antigua chistera alta. También podemos pensar en el embalsamamiento y como ese líquido sustituye la sangre del hombre que ha fallecido, esto podemos extraerlo de la expresión “escondiendo ratas en sangre”.

Por otro lado, también hace una referencia al frío de la piel del muerto y como esa sensación queda impregnada en los labios de quien lo besa. Son los besos de la muerte. El poema es circular y vuelve a recordar el miedo de que morirá bajo la mano de la muerte.
Hemos de pensar que estos pensamientos de la poeta, aunque son muy trágicos, no son nada anormales en ella. Hemos de pensar que la autora era una persona depresiva, que estuvo ingresada varias veces en clínicas y que en varias ocasiones intentó suicidarse. De hecho, la causa de su muerte fue esa, el suicidio, por una ingesta masiva de medicamentos.

Esta imagen oscura, depresiva, negativa, etc., no tiene que sorprendernos entonces ya que es una prolongación de la sensibilidad y de la visión de la propia autora. Por ello, es normal que cuando acabamos de leer el poema, nos quede una sensación agridulce, un bajón anímico ya que, indirectamente, nos provoca una sensación negativa interiormente y que tendemos a rechazar.

Aunque es cierto que el ser humano, en la mayoría de las ocasiones, respeta y sí que tiene un cierto miedo a la muerte, también es verdad que no se mira desde un punto de vista tan negativo. Es una etapa más en la vida, nuestra etapa final. Se ha de ver como algo positivo si hemos vivido una vida que consideramos plena.


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