Me besaba mucho, Amado Nervo

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Me besaba mucho, como si temiera
irse muy temprano... Su cariño era
inquieto, nervioso. Yo no comprendía
tan febril premura. Mi intención grosera
nunca vio muy lejos
¡Ella presentía!
Ella presentía que era corto el plazo,
que la vela herida por el latigazo
del viento, aguardaba ya..., y en su ansiedad
quería dejarme su alma en cada abrazo,
poner en sus besos una eternidad.

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Análisis

Expresando su cariño y admirción por Amado Nervo, queriéndolo con el corazón, Juan Ramón Jiménez, uno de los más grandes poetas en lengua castellana del siglo XX, dedicó profundas y elocuentes palabras a Amado Nervo, poeta que sigue despertando reacciones diversas en lectores y críticos. Se le ha acusado de exceso sentimental, de confusión espiritual, de incoherente, de blando… Pero sus poemas siguen siendo recitados por miles de personas.

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“Me besaba mucho” es una de las piezas que aparece en La amada inmóvil, poemario escrito en torno a 1912 y publicado tras la muerte de Nervo. Se trata un libro cuya temática gira en torno a la muerte de su amada Ana Cecilia Luisa Dailliez, mujer que conoció a principios de siglo XX en París y con la que compartió su vida, casi en secreto, hasta su fallecimiento, como recuerda el propio Nervo.
Como otras de las piezas que conforman La amada inmóvil, “Me besaba mucho” ofrece unos versos tristes y de mensaje nítido. “Ella presentía”, un verso que se presenta en solitario en el centro del poema y que funciona como referente del mismo. La amada presentía que el final estaba cercano. Su amor nervioso, sus prisas por llenar de besos y abrazos a su amante, respondían a un temor a la muerte.
La vela, frágil, es la luz que iluminaba al yo poético, pero “el latigazo del viento” pronto apagaría su vida. Son los versos más conseguidos de esta pequeña pieza que lograr emocionar al combinar el sentimentalismo habitual de Nervo, con la delicadeza poética. La fugacidad de la vida está representada de forma evidente en “Me besaba mucho”.

Es interesante, así mismo, como el poeta expresa que “no comprendía” el amor febril de su amante, como si lamentara no haberla entendido lo suficiente, incluso acusándose de “grosero”. Es después, tras su muerte, que ama aun más sus abrazos y sus besos, esos abrazos y besos en los que su amante trataba de atrapar la eternidad.

“Me besaba mucho” es un poema atemporal, cercano en su fondo a algunas piezas de Bécquer, una pieza sentida e inspirada que condensa el estilo de los poemas de amor de Nervo.


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