Margarita, Rubén Darío

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¿Recuerdas que querías ser una Margarita
Gautier? Fijo en mi mente tu extraño rostro está,
cuando cenamos juntos, en la primera cita,
en una noche alegre que nunca volverá.

Tus labios escarlatas de púrpura maldita
sorbían el champaña del fino baccarat;
tus dedos deshojaban la blanca margarita,
«Sí... no... sí... no...» ¡y sabías que te adoraba ya!

Después, ¡oh flor de Histeria! llorabas y reías;
tus besos y tus lágrimas tuve en mi boca yo;
tus risas, tus fragancias, tus quejas, eran mías.

Y en una tarde triste de los más dulces días,
la Muerte, la celosa, por ver si me querías,
¡como a una margarita de amor, te deshojó!

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Análisis

El poeta recuerda la primera cita que tuvo con una mujer, con la que tuvo una relación. De la misma forma que con una margarita, el poeta va deshojando los recuerdos. Algo ocurrió en esa relación que recuerda con tristeza. Recuerda su belleza, lo que vivieron y cómo entre ambos surgió algo especial.

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El poeta la amaba. Ambos supieron lo que era amar, reír, llorar y sufrir, pero para él eso era parte del amor. La muerte se la llevó una tarde cualquiera, como si se hubiese despojado un pétalo de la margarita. Un final desolador para un poeta que estaba enamorado.

En este poema vemos todos temas que están unidos y a la vez enfrentados. Por un lado la vida, a través de la cual el poeta nos va hablando de la mujer que ama, lo que significa para ella y como el flechazo los unió, como su vida en pareja era especial, con sus momentos como cualquier otra, pero únicos para él.

Del otro lado la muerte, la fugacidad de la propia vida. No tenemos control sobre la muerte y ésta aparece en el momento más inadecuado, cuando menos lo esperamos y eso fue lo que ocurrió. Cuando el poeta estaba en su momento de mayor felicidad con la armada, la muerte vino a buscarla y se la arrebató.

Como dice el poeta, su relación fue como una margarita que fue deshojando poco a poco cada uno de sus pétalos y que, al llegar al último de ellos, no hubo un “me quiere, no me quiere”. Lo que ocurrió fue que la caída de ese último pétalo significaba el final de la relación, la separación definitiva de ambos, la muerte de ella y la desolación y tristeza del poeta.

Lo que destaca en este poema es que, aunque la visión del poema es triste, por las circunstancias y por el propio sentimiento del poeta, intenta contarnos lo que ocurrió de una manera directa, sin ambages. No busca el recrearse en la muerte de la amada, no busca extender el poema hasta el infinito para reiterar el dolor y la muerte. Únicamente utiliza la metáfora de la margarita para explicarnos como la vida termina cuando la muerte desea arrancarnosla y más cuando lo hace llevándose a la mujer que amamos.


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