Los enemigos, Pablo Neruda

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Ellos aquí trajeron los fusiles repletos
de pólvora, ellos mandaron el acerbo
exterminio,
ellos aquí encontraron un pueblo que cantaba,
un pueblo por deber y por amor reunido,
y la delgada niña cayó con su bandera,
y el joven sonriente rodó a su lado herido,
y el estupor del pueblo vio caer a los muertos
con furia y con dolor.
Entonces, en el sitio
donde cayeron los asesinados,
bajaron las banderas a empaparse de sangre
para alzarse de nuevo frente a los asesinos.

Por esos muertos, nuestros muertos,
pido castigo.

Para los que de sangre salpicaron la patria,
pido castigo.

Para el verdugo que mandó esta muerte,
pido castigo.

Para el traidor que ascendió sobre el crimen,
pido castigo.

Para el que dio la orden de agonía,
pido castigo.

Para los que defendieron este crimen,
pido castigo.

No quiero que me den la mano
empapada con nuestra sangre.
Pido castigo.
No los quiero de embajadores,
tampoco en su casa tranquilos,
los quiero ver aquí juzgados
en esta plaza, en este sitio.

Quiero castigo.

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Análisis

Estamos ante uno de sus poemas de temática social en los que la guerra está presente y en la que el poeta se erige como portavoz del pueblo, que ha de mandar un mensaje a este para quien su voz sea escuchada, para que sus peticiones sean oídas, para que la lucha no se pierda y así poder proteger los derechos de los que menos tienen.

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Cuando estalla la guerra las personas no tienen quienes los protegen. Sólo son cuerpos que antes eran hombres, mujeres o niños. Eran seres que reían y vivían, pero que los conflictos bélicos masacran sin distinciones y convierte en despojos, de los que no queda ni el recuerdo y de los que se desconocen quienes pueden ser.

Aquellos que siguen en pie están sólo para para ver, en tan sólo un momento, cómo caen los muertos, para luego luchar contra quienes los quieren oprimir. Para los asesinos, traidores, para los que mandaron matar y quienes lo llevaron a cabo, para quien se erigió como representante del pueblo después de arrasar, para quien oprime, para los que lo apoyaron, etc., el poeta clama venganza.

El poeta no quiere saber quiénes son, no quiere conocerlos ni tratarlos o juzgarlos. El único sentimiento que transmite el poeta en cada uno de sus versos y que quiere que llegue al pueblo es que la única vía para que los muertos puedan descansar en paz es la de la venganza, que paguen los que han hecho de la barbarie una manera de lucha

Las guerras, las luchas de cualquier clase, para lo único que sirven es para contar muertos, para que desaparezcan personas, para que lo único reconocible en muchos momentos sean trozos, restos de ropa. Lo que hacen las guerras es que desaparezcan las personas, sus sentimientos, sus nombres, quienes eran y cómo vivían.

Quien es capaz de quitar una vida, no merece seguir viviendo para el poeta y por eso clama venganza para todos aquellos que murieron luchando y defendiendo la libertad. Si bien es cierto que Neruda es muy directo en su poesía, hay que tener en cuenta que la situación social en aquel momento no era fácil de mantener, ya que había muchos puntos calientes en la geografía latinoamericana y otras partes del mundo.


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