Para los que Llegan a las Fiestas…, Rubén Bonifaz Nuño

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Para los que llegan a las fiestas
ávidos de tiernas compañías,
y encuentran parejas impenetrables
y hermosas muchachas solas que dan miedo
—pues uno no sabe bailar, y es triste—;
los que se arrinconan con un vaso
de aguardiente oscuro y melancólico,
y odian hasta el fondo su miseria,
la envidia que sienten, los deseos;

para los que saben con amargura
que de la mujer que quieren les queda
nada más que un clavo fijo en la espalda
y algo tenue y acre, como el aroma
que guarda el revés de un guante olvidado;

para los que fueron invitados
una vez; aquéllos que se pusieron
el menos gastado de sus dos trajes
y fueron puntuales; y en una puerta
ya mucho después de entrados todos
supieron que no se cumpliría
la cita, y volvieron despreciándose;

para los que miran desde afuera,
de noche, las casas iluminadas,
y a veces quisieran estar adentro:
compartir con alguien mesa y cobijas
vivir con hijos dichosos;
y luego comprenden que es necesario
hacer otras cosas, y que vale
mucho más sufrir que ser vencido;

para los que quieren mover el mundo
con su corazón solitario,
los que por las calles se fatigan
caminando, claros de pensamientos;
para los que pisan sus fracasos y siguen;
para los que sufren a conciencia,
porque no serán consolados
los que no tendrán, los que no pueden escucharme;
para los que están armados, escribo.

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Análisis

En este poema, el autor nos habla de aquellos que desean un amor imposible o quieren romper una pareja y no pueden. También de las mujeres que desea encontrar el amor y no saben cómo hacerlo ni tienen recursos. También nos habla de los que únicamente beben y culpan de su soledad a los demás.

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También nos habla de los que tienen celos de otros pero que no quieren hacer nada para cambiar su vida. Habla de aquellos que aman en silencio a una mujer y como el tiempo lo alejan cada vez más de ella, hasta que sólo queda un recuerdo y todo ello pasa por su falta de valentía, por sus miedos.

También habla de los que iban a la fiesta y tenía una cita con una mujer y ésta los plantó. Ésa humillación hace que se vayan dolidos después de una primera ilusión y la emoción con la que acudieron al encuentro. Al final de todo queda una decepción y, sobre todo, una minusvaloración de ellos mismos como personas.

El poeta habla de los que desean formar una familia en común, tener una vida en pareja, pero saben que no pueden, que tienen o no quieren tener tiempo porque su vida actual y trabajo son más importantes o ellos piensan que es así. Éste también es un poema para los idealistas, para los que saben lo que quieren, los que se levantan de un fracaso, los que lo pasan mal y están solos y para los que sueñan con un futuro mejor. Finalmente, este poema también es para los que leen estos versos y para los que luchan.

Como podemos interpretar al finalizar el poema, el autor ha intentado plasmar en estos versos diferentes personalidades de personas que acude a una fiesta. Existen tantas formas de ser como seres humanos y cada uno tiene una personalidad diferente. Sin embargo, en muchos aspectos nuestros deseos y sentimientos se parecen bastante, aunque la manera de enfocarlos y enfrentarlos, difieren de unos a otros. En este maravilloso poema, encontramos las alegrías, las tristezas, los miedos y los desencuentros que, en algún momento de nuestra vida, hemos tenido cada uno de nosotros.


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