Las Palabras, Mario Benedetti

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No me gaste las palabras
no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro

si usted habla de progreso
nada más que por hablar
mire que todos sabemos
que adelante no es atrás

si está contra la violencia
pero nos apunta bien
si la violencia va y vuelve
no se me queje después

si usted pide garantías
sólo para su corral
mire que el pueblo conoce
lo que hay que garantizar

no me gaste las palabras
no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro

si habla de paz pero tiene
costumbre de torturar
mire que hay para ese vicio
una cura radical

si escribe reforma agraria
pero sólo en el papel
mire que si el pueblo avanza
la tierra viene con él

si está entregando el país
y habla de soberanía
quién va a dudar que usted es
soberana porquería

no me gaste las palabras
no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro

no me ensucie las palabras
no les quite su sabor
y límpiese bien la boca
si dice revolución.

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Análisis

El poeta no quiere que nadie tergiversa sus palabras porque él sabe lo que quiere decir y cómo decirlo. Prometer no es cumplir y el poeta advierte que hay que ser consecuente para que las palabras se conviertan en hechos reales. Para el poeta es importante que no se amenace al pueblo porque eso genera violencia.

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El poeta pide que no se gobierne solo para unos pocos, para una parte de la sociedad, los afines al poder. Advierte de que si es así, el pueblo lo tendrá en cuenta porque sabe lo que es realmente importante. El poeta también advierte a los que quieren gobernar que no se les ocurra represaliar al pueblo o usar la tortura, porque el pueblo no lo permitirá.

El poeta quiere que la reforma agraria sea real, no solo papel mojado, porque el pueblo clamará por ello. Si se traiciona al pueblo, al país, el pueblo sabrá que todo ha sido mentira. Cuando se habla de revolución, cuando se habla de lucha, hay que ser consecuente con lo que ello significa y por eso hay que ser digno de lo que se promete y de lo que se dice.

El poeta hace una crítica en este poema hacia todas esas luchas que pretenden ser revolucionarias, que pretenden lo mejor para el pueblo y que, al final, pecan de lo mismo que han hecho los regímenes anteriores, incluso las dictaduras. Al final, los perjudicados siempre son el pueblo, los oprimidos, los que menos tienen y los represaliados que no pueden defenderse.

El problema es que todos hacen lo mismo y es prometer aquello que saben que no van a cumplir o, que si lo hacen, el beneficio será para unos pocos, para aquellos que son afines a sus ideas, aquellos que también nos benefician, bien con regalos, bien con dinero o con otro tipo de prebendas.

Sin embargo, el poeta tiene la seguridad de que el pueblo es sabio y que si se siente traicionado por aquellos que se han erigido en gobernantes de la nación con su ayuda y poniendo al pueblo y la lucha y la revolución por delante, volverán a levantarse, volverán a luchar y a reivindicar aquello que desea, aquello que le va a aportar utilidad, futuro y, de una manera, aquello que mejore el país para, así, mejorar al propio pueblo.


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