La casada infiel, Federico García Lorca

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Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.

Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.
Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido,
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.

*

Pasadas las zarzamoras,
los juncos y los espinos,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el limo.
Yo me quité la corbata.
Ella se quitó el vestido.
Yo el cinturón con revólver.
Ella sus cuatro corpiños.
Ni nardos ni caracolas
tienen el cutis tan fino,
ni los cristales con luna
relumbran con ese brillo.
Sus muslos se me escapaban
como peces sorprendidos,
la mitad llenos de lumbre,
la mitad llenos de frío.
Aquella noche corrí
el mejor de los caminos,
montado en potra de nácar
sin bridas y sin estribos.
No quiero decir, por hombre,
las cosas que ella me dijo.
La luz del entendimiento
me hace ser muy comedido.
Sucia de besos y arena
yo me la llevé del río.
Con el aire se batían
las espadas de los lirios.

Me porté como quien soy.
Como un gitano legítimo.
Le regalé un costurero
grande de raso pajizo,
y no quise enamorarme
porque teniendo marido
me dijo que era mozuela
cuando la llevaba al río.

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Análisis

El Romancero gitano (1924-1927), es uno de los poemarios más brillante de la literatura en castellano. Lorca acudió a motivos populares para vertebrar un poemario en el que se combina el carácter narrativo con el lirismo desatado. La casada infiel es un romance con rima asonante en los impares, al contrario que en el romance clásico, que aborda un encuentro amoroso entre una mujer casada y un gitano. El amor, el sexo, la hombría y el adulterio subyacen de forma evidente en esta pieza. Lorca afila su capacidad para describir un encuentro amoroso con una vibrante acumulación de metáforas, comparaciones e imágenes sensoriales.

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La primera parte, compuesta de 19 versos, narra el primer encuentro entre el gitano y la casada. El yo poético es el hombre que a lo largo del romance muestra no solo su virilidad sino también su orgullo y moralidad. Y es que el gitano es engañado por una casada que se hace pasar por “mozuela”. No demasiado motivado en un principio (“y casi por compromiso”), el gitano conduce a su futura amante al río para cumplir con sus obligaciones como hombre… Pero la excitación comienza a crecer en él cuando los pechos de la mujer se abren como una flor. Lorca también juega con imágenes auditivas al referirse al susurro del movimiento de la enagua.

Y mientras cae la noche sin luna, la pareja busca un lugar apropiado para dar rienda suelta a la pasión que la mujer ha logrado impregnar en el hombre. En la segunda parte del poema, Lorca cambia el tiempo verbal. Ahora, en presente, el lector vive el encuentro amoroso con mayor cercanía. Ve, oye y huele a los dos amantes sobre el hoyo de limo. Lorca nos describe también el proceso de preparación del encuentro sexual, disparando la intensidad. Ya desnudos, el gitano se entrega primero al disfrute visual de su amada. La excitación es máxima y se produce el encuentro sexual descrito por Lorca con metáforas y comparaciones de gran carga sensorial.

Y a pesar de haber gozado de una noche de amor de gran intensidad, desenfrenada, a pesar de haber “corrido el mejor de los caminos”, el gitano, engañado, denuncia a su amante regalándole un costurero como metáfora de su condición de casada. El gitano está satisfecho de su labor, pero se lamenta del engaño y no piensa en enamorarse, porque es “un gitano legítimo”.

La casada infiel posee una pulsión sexual vibrante que lo convierte en un poema inolvidable. A través de personajes populares y de una situación cotidiana, Lorca construye un pieza en la que brilla su legendaria capacidad para crear imágenes poéticas fascinantes apoyadas en un uso eficaz de diferentes recursos poéticos como, en este caso, el cambio de formas verbales para alterar el ritmo y las sensaciones en el lector.


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