Intimidad, Mario Benedetti

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Soñamos juntos
juntos despertamos
el tiempo hace o deshace
mientras tanto
no le importan tu sueño
ni mi sueño
somos torpes
o demasiado cautos
pensamos que no cae
esa gaviota
creemos que es eterno
este conjuro
que la batalla es nuestra
o de ninguno
juntos vivimos
sucumbimos juntos
pero esa destrucción
es una broma
un detalle una ráfaga
un vestigio
un abrirse y cerrarse
el paraíso
ya nuestra intimidad
es tan inmensa
que la muerte la esconde
en su vacío
quiero que me relates
el duelo que te callas
por mi parte te ofrezco
mi última confianza
estás sola
estoy solo
pero a veces
puede la soledad
ser una llama.

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Análisis

Cuando se comparte el día y la noche junto a quien amamos, no somos conscientes del tiempo y tampoco podemos controlar lo que ocurre mientras pasa. Los deseos importan y creemos que la vida es eterna cuando no es así. Vivir juntos implica morir juntos, implica ir envejeciendo poco a poco.

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Cada día, sin embargo, es un día lleno de belleza, es ese paraíso del que habla el poeta. Tanto él como ella están tan unidos y su intimidad es tan fuerte, que parece que la muerte no tiene prisa en separarlos. Ambos están solos y de esa misma soledad, desde esa confianza mutua, sale también la pasión, el amor.

El poeta nos habla de cómo los amantes duermen y despiertan juntos y como el tiempo es concepto que nada tiene que ver con lo que soñamos. La eternidad es sólo un concepto que no sirve en el hombre debido a su mortalidad. Las relaciones se basan en pequeñas luchas en las que a veces se gana o se pierde y también se acepta.

El poeta entiende que una relación es convivir, con lo bueno que tiene ello y las tensiones y momentos de desencuentro de la misma. Una vida en común es algo que tiene momentos de felicidad y otros menos felices. Uno siente que su relación es profunda e importante y que el tiempo carece de importancia, con lo que el concepto de muerte tampoco importa.

Sin embargo, el poeta desea que la amada se sincere completamente con él, que le cuente hasta el último secreto que pueda haber y él le corresponderá con lo mismo, con la confianza que ambos se tienen. Ellos están solos y es esa misma soledad lo que ha hecho que se unan, pero que también nazca el amor, la pasión, la sexualidad, etcétera.

El poeta está unido sentimentalmente a una mujer que lo complementa, que le llena en todos los aspectos y de la que está realmente enamorado. Además se siente correspondido. No solamente conviven, sino que son felices juntos y viven una relación apasionada en todos los aspectos.

Son conscientes de la muerte, pero quieren vivir su relación de una manera intensa, aprovechando todo lo que ofrece la vida. Es por ello que la muerte, aunque la tienen presentes, no es algo en lo que piensen. De lo que nos habla el poeta es de una relación en la que ambos son felices, son sinceros, se entiende, se comprenden, se respetan y se quieren, se aman.


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