Horas Alegres que Pasáis Volando, Gutiérrez de Cetina



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Análisis

La vida pasa rápidamente. Los buenos momentos hay que aprovecharlos porque la vida hace que el tiempo se nos eche encima y la vejez y la muerte lleguen de manera inexorable. El camino vital pasa rápido y esto le hace sufrir. Siente que le han quedado momentos por vivir, asuntos que resolver y proyectos y trabajos por hacer.

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Cada vez más nota que el tiempo pasa más rápido. El canto del gallo es el anuncio de un día menos, no de un día más. Éstos pasan más rápidos y el sol es un anuncio de que le queda menos tiempo de vida, que su luz interior poco a poco se apaga. El poeta termina deseando que el tiempo pase más lento para vivir un poco más, alargar su camino vital.

El paso del tiempo es una temática muy utilizada en la poesía, tanto por autores actuales como de otros siglos anteriores. La fugacidad de la vida, el ser consciente de que estamos un breve periodo de tiempo en este mundo, hace reflexionar a este poeta acerca de si la vida que está viviendo la ha aprovechado.

En este caso, el poeta siente que en su camino vital faltan experiencias y quiere vivirlas antes de que la muerte llegue para llevárselo. No sabemos exactamente en qué parte de su vida esta. Intuimos que está en una época de madurez y es en esta precisamente cuando el poeta es consciente de que su vida no es la que esperaba y, por eso, desea buscar esas experiencias que siente que debía haber vivido antes.

La sensación de haber pasado por una vida vacía de contenido es algo que también es habitual en muchos poetas. No se refiere tanto a la fugacidad de la vida sino a esos momentos vitales, las experiencias únicas que todos sentimos que se nos han presentado delante y que, por diversas circunstancias, no hemos podido, sabido o intentado realizarlas o experimentarlas. Es por ello que el poeta desea vivir un poco más, para que esas vivencias que desea tener pueda realizarlas de verdad.


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