Hombre que mira la Luna, Mario Benedetti

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Es decir la miraba porque ella
se ocultó tras el biombo de nubes
y todo porque muchos amantes de este mundo
le dieron sutilmente el olivo

con su brillo reticente la luna
durante siglos consiguió transformar
el vientre amor en garufa cursilínea
la injusticia terrestre en dolor lapizlázuli

cuando los amantes ricos la miraban
desde sus tedios y sus pabellones
satelizaba de lo lindo y oía
que la luna era un fenómeno cultural

pero si los amantes pobres la contemplaban
desde su ansiedad o desde sus hambrunas
entonces la menguante entornaba los ojos
porque tanta miseria no era para ella

hasta que una noche casualmente de luna
con murciélagos suaves con fantasmas y todo
esos amantes pobres se miraron a dúo
dijeron no va más al carajo selene

se fueron a su cama de sábanas gastadas
con acre olor a sexo deslunado
su camanido de crujiente vaivén

y libres para siempre de la luna lunática
fornicaron al fin como dios manda
o mejor dicho como dios sugiere.

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Análisis

El poeta habla en este poema de la importancia que se le da a la luna desde el punto de vista literario y cómo, desde el punto de vista social, se exagera este concepto, verificando casi su influjo en los amantes. Es un elemento imprescindible de literatura, sobre todo en un tipo de literatura muy cursi, banal y en el que el amor se vuelve muy exagerado.

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Para muchos, la luna no era un satélite natural. Sentían que la luna los rechazaba porque no podían ofrecer nada. Cuando la luna dejó de tener es influencia literaria, cuando las personas se dieron cuenta que el amor, una relación, era algo que tenía que hacerse de persona a persona todo cambio. Cuando el amor se vio como algo natural y fuera de lo marcado por la religión y lo literario, todo se volvió real, más feliz.

El poeta toma como pretexto la luna, como elemento literario en muchos poetas de épocas anteriores, para hacer una crítica hacia el modelo social que existió durante mucho tiempo. Todo lo relacionado con las razones personales, fueran íntimas o no, estaba regulado de una manera agobiante. No solamente se debía hacer de una manera determinada, sino que se tomaba como ejemplo e incluso norma, lo que algunos literatos escribían acerca del amor, la pasión, las relaciones sociales, etcétera.

Esto hizo que las personas no fueran libres y sí esclavas de lo escrito por ciertos autores y lo que la religión, desde los púlpitos, pudiera o no opinar acerca de cómo una persona se tenía que relacionar con otra, fueran de diferente sexo o no, lo que impedía una libertad de pensamiento, de acción y, sobre todo, hacía que la sensación de culpabilidad los casos fuera algo habitual.

Una vez que todo eso terminó, una vez que el amor dejó de ser influido a través de la literatura, lo políticamente correcto desde el punto de vista social, etcétera y se vio que únicamente dependía de que dos personas quisieran estar juntas, de la manera que fuese, intimando o no, comprometiéndose o no con otra persona, todo se hizo mucho más normal, más real. Sobre todo, hizo a una sociedad libre y que dejara de sentirse culpable para vivir de verdad.


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