Grietas, Mario Benedetti

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La verdad es que
grietas
no faltan

así al pasar recuerdo
las que separan a zurdos y diestros
a pequineses y moscovitas
a présbites y miopes
a gendarmes y prostitutas
a optimistas y abstemios
a sacerdotes y aduaneros
a exorcistas y maricones
a baratos e insobornables
a hijos pródigos y detectives
a Borges y Sábato
a mayúsculas y minúsculas
a pirotécnicos y bomberos
a mujeres y feministas
a acuarianos y taurinos
a profilácticos y revolucionarios
a vírgenes e impotentes
a agnósticos y monaguillos
a inmortales y suicidas
a franceses y no franceses

a corto o a larguísimo plazo
todas son sin embargo
remediables

hay una sola grieta
decididamente profunda
y es la que media entre la maravilla del hombre
y los desmaravilladores

aún es posible saltar de uno a otro borde
pero cuidado
aquí estamos todos
ustedes y nosotros
para ahondarla

señoras y señores
a elegir
a elegir de qué lado
ponen el pie.

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Análisis

Las diferencias entre las personas, esas grietas, son muchas y hay tantas como maneras de pensar. Así, encontramos diferencias físicas, que son esenciales y las que nos hacen únicos con respecto a los demás. También existen las políticas, religiosas o las que tienen que ver con las leyes.

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También existen las que tienen que ver con nuestra fuerza interior y que se ven en nuestro ánimo. Las diferencias sociales son también importantes y no menos diferentes son las sexuales, económicas o las basadas en la confianza mutua.

Por supuesto las diferencias entre diferentes escritores son innegables. Es por ello que también podemos encontrar diferencias lingüísticas y educativas. También de recursos y en la protección. Por supuesto, son muy importantes las diferencias que hay entre hombres y mujeres, que se utilizan negativamente cuando se habla de desigualdades.

Hay diferencias en los festejos y el disfrute de los mismos. También en la lucha, así como en lo erótico y lo sexual. Las diferencias de fe son tantas como personas existen y también hay diferencias entre la vida y la muerte, entre las personas y entre los países. Para el poeta, antes o después cualquier diferencia puede llegar a solucionarse.

Lo que acerca posturas es la propia capacidad del hombre, de la sociedad, para entenderse. Las diferencias son pocas, estrechas, pero es el propio ser humano el que puedes llegar a agrandarlas rápidamente. El poeta se dirige al lector para que sea consciente de que el acercamiento y separación entre las personas depende del propio ser humano, de nosotros mismos.

Cuando acabamos de leer el poema podemos observar que hay varios puntos a tener en cuenta y que son importantes. Por un lado las diferencias que existen entre las personas, que son las que nos hacen únicos y diferentes los unos de los otros.

Por otro lado, también es importante para el poeta señalar que las diferencias, esencialmente, no son grandes y que podemos eliminarlas únicamente si escuchamos, si deseamos realmente acercarnos y hablar para entendernos. Para el poeta, es el ser humano quien tiene la respuesta a este problema, quien tiene en su mano la capacidad para el encuentro, para encontrar ese punto de unión que nos define como individuos llenos de amor por el prójimo.


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