En esta Noche, en este Mundo, Alejandra Pizarnik

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A Martha Isabel Moia

en esta noche en este mundo
las palabras del sueño de la infancia de la muerte
nunca es eso lo que uno quiere decir
la lengua nata castra
la lengua es un órgano de conocimiento
del fracaso de todo poema
castrado por su propia lengua
que es el órgano de la re-creación
del re-conocimiento
pero no el de la resurrección
de algo a modo de negación
de mi horizonte de maldoror con su perro
y nada es promesa
entre lo decible
que equivale a mentir
(todo lo que se puede decir es mentira)
el resto es silencio
sólo que el silencio no existe

no
palabras
no hacen el amor

hacen la ausencia
si digo agua ¿beberé?
si digo pan ¿comeré?

en esta noche en este mundo
extraordinario silencio el de esta noche
lo que pasa con el alma es que no se ve
lo que pasa con la mente es que no se ve
lo que pasa con el espíritu es que no se ve
¿de dónde viene esta conspiración de invisbilidades?
ninguna palabra es visible

sombras
recintos viscosos donde se oculta
la piedra de la locura
corredores negros
los he corrido todos
¡oh quédate un poco más entre nosotros!

mi persona está herida
mi primera persona del singular

escribo como quien con un cuchillo alzado en la oscuridad
escribo como estoy diciendo
la sinceridad absoluta continuaría siendo
lo imposible
¡oh quédate un poco más entre nosotros!

los deterioros de las palabras
deshabitando el palacio del lenguaje
el conocimiento entre las piernas
¿qué hiciste del don del sexo?
oh mis muertos
me los comí me atraganté
no puedo más de no poder

palabras embozadas
todo se desliza
hacia la negra licuefacción

y el perro del maldoror
en esta noche en este mundo
donde todo es posible
salvo
el poema

hablo
sabiendo que no se trata de eso
siempre no se trata de eso
oh ayúdame a escribir el poema más prescindible
el que no sirva ni para
ser inservible
ayúdame a escribir palabras
en esta noche en este mundo

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Análisis

El dolor por la pérdida de un ser querido es algo que también se transmite a través de la poesía bajo muchos nombres y muchos versos, sin que esta temática deje de sorprendernos, de provocar que nuestro interior se revele por una pérdida, aunque sea literaria. En este caso, la escritora nos hace ver su dolor de una manera clara y concisa y como esta afecta no solamente a su ánimo, sino también a su creatividad y producción literaria.

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La poeta nos dice que las palabras no sirven para expresar todo lo que siente, lo que la muerte y el dolor llevan juntas. Las palabras no pueden representar todos los sentimientos. El silencio expresa y dice muchísimo más. De la misma forma que el decir que se va hacer algo no significa hacerlo, decir que amas no significa que lo sientas de verdad.

Todo lo esencial, lo relevante que hace al ser humano ser lo que es no es visible, ni habla o expresa. La mente, el alma, es algo intangible y mudo, pero está ahí. La poeta también ha estado en el lado oscuro y no quiere perder a esa persona. El dolor de la muerte es lo que inspira versos dolorosos, que nacen de las tripas, que son sinceros y descarnados.

El lenguaje se transforma y, aun así, no puede recoger todo el dolor. La poeta siente que el dolor la anula para poder escribir algo ese día. Ella siente que desea escribir lo que sea, como desahogo, aunque no le guste, para que el día sea más soportable, para que las horas pasen más rápidamente y el dolor sea menor.

Lo importante de este poema está en cómo la propia poeta es consciente de que el lenguaje, las palabras, son incapaces de reflejar todo el sentimiento íntimo del dolor, como estas son incapaces de transmitir por escrito lo que significa la pérdida de un ser querido. Para ella el duelo que está pasando es interior, es terrible, pero prefiere ese silencio a escribir algo que no exprese lo que siente. Esta pérdida ha anulado su inspiración creativa y necesitará un tiempo para recuperarse.


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