Esta Ciudad es de Mentira, Mario Benedetti

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No puede ser.
Esta ciudad es de mentira.
No puede ser que las palmeras se doblen
a acariciar la crin de los caballos
y los ojos de las putas sean tiernos
como los de una Venus de Lucas Cranach
no puede ser que el viento levante las polleras
y que todas las piernas sean lindas
y que los consejales vayan en bicicleta
del otoño al verano y viceversa.

No puede ser.
Esta ciudad es de mentira.
No puede ser que nadie sienta rubor de mi pereza
y los suspiros me entusiasmen tanto como los hurras
y pueda escupir con inocencia y alegría
no ya en el retrato sino en un señor
no puede ser que cada azotea con antenas
encuentre al fin su rayo justiciero y puntual
y los suicidas miren el abismo y se arrojen
como desde un recuerdo a una piscina.

No puede ser.
Esta ciudad es de mentira.
No puede ser que las brujas sonrían a quemarropa
y que mi insomnio cruja como un hueso
y el subjefe y el jefe de policía lloren
como un sauce y un cocodrilo respectivamente
no puede ser que yo esté corrigiendo las pruebas
de mi propio elogiosísimo obituario
y la ambulancia avance sin hacerse notar
y las campanas suenen sólo como campanas.

No puede ser.
Esta ciudad es de mentira.
O es de verdad
y entonces
está bien
que me encierren.

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Análisis

El poeta nos habla de una ciudad idílica que, según él, no puede existir. Una ciudad donde la naturaleza de la fauna vive en armonía, las prostitutas ofrecen cariño y amor, las mujeres de esa ciudad ideal son bellas y los políticos no despilfarran en ningún momento.

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Nadie se mete en la vida de los demás, en lo que hace o dice. La tristeza o la felicidad sorprenden por igual. Lo políticamente incorrecto no está mal visto. La justicia es algo real y la muerte, desde el punto de vista del suicida, es como una liberación.

No hay maldad y no dormir o descansar enferma. La policía es cercana y sufre. El poeta escribe sobre sí mismo elogiándose, aunque su vida termine. No hay nada que moleste. Todo está en su sitio y todos hacen lo que les corresponde en esta ciudad ideal. Ante esta visión, el poeta no cree posible que exista una ciudad así. Ha de ser mentira y, si existiera, prefiere que lo encierren a vivir en ella.

El poeta en este poema nos quiere transmitir una idea que vamos intuyendo a medida que los versos van avanzando. Esta idea se centra en que una ciudad ideal, en la que todo sea perfecto, hace que sea mucho más fría, más individualista y, sobre todo más alejada de nosotros.

El ser humano necesita vivir en sociedad, pero en cualquier sociedad existen problemas, existen desavenencias y existen hechos que pueden ser buenos o malos. El ser humano es imperfecto y la vida en sociedad es tan imperfecta como lo es la persona.

El ser humano puede aspirar a vivir en una sociedad tranquila, libre, pero a lo que jamás podrá aspirar es a vivir en una sociedad sin problemas. Todos somos diferentes y todos deseamos cosas diferentes. Es por ello que tenemos diferentes maneras de pensar, de sentir y diferentes deseos que queremos lograr realizar.

Al mismo tiempo existen elementos de poder, ya sean políticos, económicos, sociales, etcétera, que buscan también su propio crecimiento y, sobre todo, su propio provecho. Es por ello que pensar en una sociedad ideal, idílica, es tan imposible como pensar que todos somos perfectos o buenos.


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