Elegía Primera, Miguel Hernández


 

Análisis de Elegía Primera

Este poema está dedicado a la figura de García Lorca y situado en el momento en que el poeta supo de su desaparición y muerte. Conoció que su amigo fue “paseado” y asesinado, enterrando su cuerpo en algún lugar, impidiendo así saber su paradero incluso en la actualidad.

La muerte ataca donde más duele, en lo más profundo de la condición humana y sólo deja cuerpos y esqueletos. Allí donde se cultiva la tierra también se mata y la sangre da frutos, pero éstos serán tan oscuros como la sangre que los representan. El poeta llora y esta desconsolado por la muerte de un hombre al que ama, que quiere.

Tiene grabada la imagen de la noche y los paseos de aquellos que nunca volverán. No quiere que lo vean llorar, pero no puede contener el gran dolor que siente. El poeta se imagina a sí mismo entrando en un espacio opresivo. Su corazón está triste y más al imaginar la sensación del sonido de una guitarra, algo que tiene que ver mucho con Lorca, que amaba la música y, sobre todo, Andalucía.

Imaginando todavía ese lugar en el que hay muertos, el poeta reconoce a uno de ellos, al que le hace sufrir: Federico García Lorca. Para el poeta, al hombre que había detrás de ese nombre lo han asesinado, enterrando sin decir dónde. Fue una persona importante para él, no solamente como amigo, sino como hombre y como poeta. Su fuerza, su alegría se transforma ahora en muerte.

El poeta sabe que lo mataron de un disparo en la cabeza. Era un hombre inocente, puro, buena persona y que su único delito fue su compromiso con la poesía, con la pluma con la que escribía los versos. El poeta sabe que su recuerdo no morirá y se mantendrá más fuerte, como el tronco de un manzano.

La muerte acalló sus discursos, pero no los silenció. Todo lo escrito por este autor es manto de nueva vida, de algo que crecerá y se expandirá, que se asirá de manera firme. La muerte llega cuando menos lo deseamos y nunca es justa. El poeta alaba la figura de Lorca.

El granado, su jugo, es una imagen de venganza que desea el poeta para aquellos que mataron a su amigo, deseando la muerte de estos. Con la muerte del poeta, siente que hay algo que se ha perdido para siempre desde el punto de vista literario. Todo aquello sobre lo que Lorca escribió queda triste, huérfano.

No hay cadáver y no puede despedirse de él. Aparece una imagen de la muerte de Lorca, que es una puñalada para lo más profundo de su alma. La música de la naturaleza, de sus textos suena como despedida, como si de un luto se tratara. Sin embargo el silencio expresa mucho más.
Su muerte hace que el silencio llena todo y sea la respuesta a todas las preguntas y a todos los ¿por qué? El poeta utiliza la imagen del Ciprés, árbol que crece en los cementerios, y la sombra de estos, para hacernos observar que esta es la sombra de Lorca, y así lo sientas una. El poeta nota la muerte más cercana, pero con la muerte de su amigo, de Federico, este sentimiento pasa a ser algo que jamás podrá olvidar.

Analizado por Susana en Poemas.de