Despabílate Amor, Mario Benedetti

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Bonjour buon giorno guten morgen,
despabílate amor y toma nota,
sólo en el tercer mundo
mueren cuarenta mil niños por día,
en el plácido cielo despejado
flotan los bombarderos y los buitres,
cuatro millones tienen sida
la codicia depila la amazonia.

Buenos días good morning despabílate,
en los ordenadores de la abuela ONU
no caben más cadáveres de Ruanda
los fundamentalistas degüellan a
extranjeros,
predica el papa contra los condones,
Havelange estrangula a Maradona
bonjour monsieur le maire
forza Italia buon giorno
guten morgen ernst junger
opus dei buenos días
good morning Hiroshima,
despabílate amor
que el horror amanece.

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Análisis

Cada mañana no somos conscientes de los niños que mueren por desnutrición al día, las guerras con sus muertos, los enfermos de sida y la deforestación y minería que arrasa las reservas de la Amazonia. Sin embargo, la mayoría de los seres humanos solo ven un día precioso.

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La ONU no reacciona con las guerras en África y sus limpiezas étnicas, como la iglesia solo aboga por la natalidad en un mundo pobre, cruel y en guerra. Los ataques interesados de Europa en América, así como su necesidad de influenciar en ella, a través de la religión, el poder, los nacionalismos, están más presentes que nunca. El futuro es terrible, pero el presente asusta más.

A través de este poema, interpreto que el mensaje que Benedetti quiere transmitir al lector es el de una segunda colonización de Latinoamérica y África a partir de los instrumentos de poder que Europa y el resto del mundo tienen a su alcance. No solamente se permite que la desnutrición sea algo normal en muchos países de estas zonas, sino que, hasta cierto punto, se fomentan guerras, actividades bélicas, para poder ejercer cierto control sobre esas áreas.

Lo que también critica es que realmente las guerras no se realizan por ayudar a la sociedad, para que el país afectado salga hacia delante. Lo que realmente importa es el control de los recursos que el país tiene y que pueden ser de gran interés para los considerados países del primer mundo, para las grandes industrias y empresas que pueden beneficiarse de los recursos minerales, madereros, y de otro tipo, que son esenciales para el avance de la sociedad, de las nuevas tecnologías, y, sobre todo, para aumentar los beneficios económicos de unos pocos.

El poeta ataca la política sexual de las religiones, sobre todo la católica. Ataca a todos aquellos que apoyan las guerras y no las curas para enfermedades tan terribles como el sida. Ataca a todos aquellos que prefieren matar, arrasar, etcétera y no darle alimento a un niño que está desnutrido.

Vivimos en un mundo que en el que a unos pocos no les importa destruir si con ello pueden aumentar sus beneficios económicos. Es una guerra en la que el enemigo no son los fascismos, no son las bombas atómicas, no son las guerras…, son las grandes empresas y algunos gobiernos para quienes el ser humano no significa nada.


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