Deseas que te amen?, Edgar Allan Poe

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¿Deseas que te amen? No pierdas, pues,
el rumbo de tu corazón.
Sólo aquello que eres has de ser
y aquello que no eres, no.
Así, en el mundo, tu modo sutil,
tu gracia, tu bellísimo ser,
serán objeto de elogio sin fin
y el amor... un sencillo deber.

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Análisis

En este poema podemos atisbar un nuevo ejemplo de lo que conocemos como el “carpe diem”, pero desde otro punto de vista. Hay que dejarse llevar por lo que nos dice el corazón. El poeta desea que seamos consecuentes con ello y que nos mostremos tal cual somos, que quitemos todas nuestras capas y nos mostremos desnudos hacia los demás.

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Siendo uno mismo, lo mejor de nosotros aparecerá, surgirá nuestra belleza interior, algo que los demás valorarán. Cuando nos mostramos como somos, el amor, la persona que puede estar a nuestro lado aparecerá. Cuando sabemos quiénes somos, el amor es algo que llega de una manera natural, algo que, como dice el poeta, debe aparecer de una manera sencilla.

En un momento en que la hipocresía es algo normal en la sociedad, Edgar Allan Poe nos ofrece otra visión de lo que debemos ser. Son consejos para la vida, para que nuestro camino vital esté lleno de todo tipo de experiencias reales que podamos disfrutar de verdad, siendo nosotros mismos.

Pero para ello tenemos que aceptarnos como somos, conocernos mejor, extraer lo peor y lo mejor de nosotros mismos y, posteriormente, tomar decisiones sobre lo que debemos y queremos hacer. Lo más importante es ser honestos con nosotros mismos y sinceros con las demás, lo que nos abrirá un camino completamente diferente al que llevamos recorrido. A raíz de estas decisiones habrá gente que se quede a nuestro lado y otras que desaparecerán, pero siempre siendo nosotros.

Esto implica que el poema, no solamente es un consejo, es una decisión muy importante en la vida si el lector desea aceptar este reto. Escrito de una manera sencilla y directa ya nos está ayudando a abrir un camino en el que nosotros somos los que vamos a tomar la última decisión: mostrarnos tal cual somos o seguir viviendo una realidad hipócrita y de mentiras.

Lo positivo de tomar la decisión de ser consecuentes con lo que pensamos, con lo que sentimos, con lo que decimos y con lo que somos, nos hace presentarnos hacia los demás de manera sincera, desnuda como dice Edgar Allan Poe. Sin embargo, esto es lo que va hacer que quienes se acercan a nosotros lo hagan de verdad y no por cualquier tipo de interés.


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