Decir que No, Mario Benedetti

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Ya lo sabemos
es difícil
decir que no
decir no quiero

ver que el dinero forma un cerco
alrededor de tu esperanza
sentir que otros
los peores
entran a saco por tu sueño

ya lo sabemos
es difícil
decir que no
decir no quiero

no obstante
cómo desalienta
verte bajar tu esperanza
saberte lejos de ti mismo

oírte
primero despacito
decir que sí
decir sí quiero
comunicarlo luego al mundo
con un orgullo enajenado

y ver que un día
pobre diablo
ya para siempre pordiosero
poquito a poco
abres la mano

y nunca más
puedes cerrarla.

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Análisis

Al ser humano le cuesta decir que no, ser fiel a sus principios. El dinero es algo que está presente en todo. Cuando deseamos tener algo, cualquiera puede arrebatárnoslo si el dinero es lo que cuenta. Decir que no es difícil. Cuando lo decimos, estamos renunciando a algo que nos podría beneficiar y eso nos crea dudas, hace flaquear nuestro ánimo.

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Es entonces cuando, cansados de perder, renunciar, de ver que otros consiguen lo que nosotros deseamos, por lo que hemos luchado, decimos que sí, renunciamos a nuestros principios, aceptamos vivir mejor, tener más, buscamos tener dinero y, al final, justificamos ese cambio. Aceptarlo significa empobrecerte como persona pero no hay vuelta atrás, porque al tener no queremos renunciar a ello nunca más.

El dinero es importante actualmente. El tener es lo que nos acerca social y personalmente a otros. El problema es que hay alguno que consigue lo que nosotros deseamos sin importar los medios a utilizar o a quien pueda afectar. Es por ello que, cuando no tenemos lo que deseamos, nos sentimos menos y emocionalmente nos volvemos más vulnerables.

El poeta nos habla de la emoción de ser correspondidos en el amor, de manera pública y sentirse enamorado en una relación. Lo peor es cuando nos damos cuenta de que ese amor ha sido por interés y cada día se nos pide más y más y lo damos porque si no es así, lo perdemos todo.

El dinero forma parte esencial de nuestras vidas y, a cambio de él, podemos obtener lo que necesitamos, ya sea comida, enseres y otra serie de elementos que son importantes, como puede ser un transporte u otros superfluos pero que nosotros entendemos que son esenciales para nuestra vida en la actualidad.

Es importante darnos cuenta que, en la sociedad actual, el no tener nada equivale a no ser nada y a no poder participar de nada y no tener a nadie a nuestro lado. Vivimos en una sociedad en la que quien no tiene, no existe. Las relaciones sociales se mueven principalmente por lo que cada uno de las personas que están en un grupo pueda tener y pueda ofrecer a los demás.

En el amor sucede lo mismo y, la mayoría de las ocasiones, la estabilidad de la pareja se basa en lo que ésta puede ofrecer. El problema es que cuando dejamos de tener, todo nuestro círculo social y personal desaparece. Sólo las personas realmente sinceras, comprometidas y a las que no les importa realmente lo material, son las que quedan a nuestro lado.


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