Consternados, Rabiosos, Mario Benedetti

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Vámonos,
derrotando afrentas.
ERNESTO "CHE" GUEVARA

Así estamos
consternados
rabiosos
aunque esta muerte sea
uno de los absurdos previsibles

da vergüenza mirar
los cuadros
los sillones
las alfombras
sacar una botella del refrigerador
teclear las tres letras mundiales de tu nombre
en la rígida máquina
que nunca
nuca estuvo
con la cinta tan pálida

vergüenza tener frío
y arrimarse a la estufa como siempre
tener hambre y comer
esa cosa tan simple
abrir el tocadiscos y escuchar en silencio
sobre todo si es un cuarteto de Mozart

da vergüenza el confort
y el asma da vergüenza
cuando tú comandante estás cayendo
ametrallado
fabuloso
nítido

eres nuestra conciencia acribillada

dicen que te quemaron
con qué fuego
van a quemar las buenas
las buenas nuevas
la irascible ternura
que trajiste y llevaste
con tu tos
con tu barro

dicen que incineraron
toda tu vocación
menos un dedo

basta para mostrarnos el camino
para acusar al monstruo y sus tizones
para apretar de nuevo los gatillos

así estamos
consternados
rabiosos
claro que con el tiempo la plomiza
consternación
se nos irá pasando
la rabia quedará
se hará mas limpia

estás muerto
estás vivo
estás cayendo
estás nube
estás lluvia
estás estrella

donde estés
si es que estás
si estás llegando

aprovecha por fin
a respirar tranquilo
a llenarte de cielo los pulmones

donde estés
si es que estás
si estás llegando
será una pena que no exista Dios

pero habrá otros
claro que habrá otros
dignos de recibirte
comandante.

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Análisis

La figura del Che Guevara ha sido inspiración para poemas de muchos autores y Benedetti no es una excepción. La muerte del Che fue algo que sorprendió a todos, aunque era algo que se sabía que podía ocurrir. El poeta, delante de la máquina de escribir, mientras toma una copa, se siente menos al notar la seguridad de su hogar.

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Lo cotidiano de su vida, la del poeta, y la seguridad del hogar, hace que se sienta peor. El poeta, como el Che, tiene asma, pero no sufre lo que él. Recuerda como lo mataron: ametrallado. Para el poeta, él era la conciencia de todos. Aunque lo mataron y quemaron, no pudieron acabar con todo lo que significó, su lucha y su figura como tal.

Su muerte animó a la lucha armada en otros países. Él se estuvo presente en todo, su lucha, etcétera. Lo más importante es que su muerte no fue en vano. El poeta cree que el Che está junto a Dios y junto a aquellos que murieron defendiendo un ideal de libertad como la que él defendió hasta su muerte.

Como no podía ser de otra manera, en la mayoría de los poemas que se dedican al Che Guevara, se suelen tocar una serie de puntos que se repiten en muchos de los poemas de diferentes autores. Por un lado se destaca la figura de esta persona como esencial en la lucha política de muchos países, además de la armada, y como influenció en la sociedad y propuso cambios esenciales en muchos de ellos.

Por otro lado, también se destaca su muerte a manos del ejército, que muchos consideran un asesinato. Y de cómo se ocultó el cadáver, de lo que se hizo con él y de cómo se intentó minimizar su importancia, su peso desde el punto de vista político e ideológico y cómo todo esto que se hizo para qué la figura del Che Guevara desapareciera consiguió el efecto contrario. No solamente fue bandera del movimiento sino que se idealizó su figura y se le hizo mártir de la lucha. No se puede entender el despertar de la lucha social en una Latinoamérica actual sin la figura del Che Guevara.


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