Confidencial, Mario Benedetti

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Fueron jóvenes los viejos
pero la vida se ha ido
desgranando en el espejo

y serán viejos los jóvenes
pero no lo divulguemos
que hasta las paredes oyen.

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Análisis

El poema nos habla de cómo el tiempo pasa para todos. La juventud se va yendo y cada vez que nos miramos al espejo somos conscientes de ello. Los jóvenes saben que serán mayores algún día. El poeta aboga por que no se den cuenta de ello, para que su vida no se vea influenciada. El paso del tiempo es algo de lo que a la gente no le gusta hablar.

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El tiempo es algo que pasa sin que nos demos cuenta, pasa aunque no lo deseemos y somos conscientes de que cada vez que un segundo avanza, es un segundo menos que nos queda de vida. Si hacemos una pequeña interpretación libre del poema, podemos darnos cuenta de que el poeta nos invita a vivir la vida sin pensar en el mañana, sin pensar en que en unos años acabaremos bajo tierra. Es una invitación al “carpe diem” de los autores clásicos.

Otro punto interpretable del poema es el que se refiere al ciclo de la vida. Nadie es ajeno a la muerte, si bien es cierto que los jóvenes piensan menos en ella. Aun así, todos sabemos que antes o después nuestro camino vital se tendrá definitivamente y la muerte nos llevará de la mano a otro lugar para comenzar un nuevo camino.

También es innegable la imagen que nos ofrece el autor del espejo. Cada vez que nos miramos en él y vemos nuestro reflejo, tomamos mayor conciencia del paso del tiempo. La imagen reflejada va modificándose poco a poco, segundo a segundo y día tras día. En ciertos momentos de nuestra vida nos enfrentamos al espejo y somos conscientes de que el tiempo pasa, de que la juventud quedó atrás y la madurez va llegando hasta, por poco, se va asentando la vejez y es en esos momentos cuando nos damos cuenta de todas las experiencias vividas, de cómo una trayectoria vital va terminando después de una larga caminata en la vida.

Si nos adentramos un poco más en el poema, nos damos cuenta de que el poeta no nos dice que lo importante sea la vida, sino como vivimos esa vida. Tenemos dos opciones: la primera de ellas es pensar constantemente en el tiempo que nos queda, en la vida que poco a poco se va terminando; y la segunda es la de no pensar en ello.

Se nos invita a vivir, se nos invita a ser felices, pero también se nos dice que seamos hasta cierto punto conscientes de cómo vamos viviendo. Es importante de vez en cuando detenerse para saber en qué punto estamos, para vernos reflejados y darnos cuenta de quiénes somos, de dónde estamos y hacia dónde queremos dirigirnos.


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