Como Gata Boca Arriba, Gioconda Belli

Te quiero como gata boca arriba,
panza arriba te quiero
maullando a través de tu mirada,
de este amor-jaula
violento,
lleno de zapatos
como una noche de luna
y dos gatos enamorados
discutiendo su amor en los tejados,
amándose a gritos y llantos,
a maldiciones, lágrimas y sonrisas
(de esas que hacen temblar el cuerpo de alegría).

Te quiero como gata boca arriba
y me defiendo de huir,
de dejar esta pelea
de callejones y noches sin hablarnos,
este amor que marea,
que me llena de polen,
de fertilidad
y me anda en el día por la espalda
haciéndome cosquillas.
No me voy, no quiero irme, dejarte,
te busco agazapada,
ronroneando.
Te busco saliendo detrás del sofá,
brincando sobre tu cama,
pasándote la cola por los ojos,
te busco desperezándome en la alfombra,
poniéndome los anteojos para leer
libros de educación o del hogar
y no andar chiflada y saber manejar la casa,
poner la comida,
asear los cuartos,
amarte sin polvo y sin desorden,
amarte organizadamente,
poniéndole orden a este alboroto
de revolución y trabajo y amor
a tiempo y destiempo,
de noche, de madrugada,
en el baño,
riéndonos como gatos mansos,
lamiéndonos la cara como gatos viejos y cansados
a los pies del sofá de leer el periódico.

Te quiero como gata agradecida,
gorda de estar mimada,
te quiero como gata flaca
perseguida y llorona,
te quiero como gata, mi amor,
como gata, Gioconda,
como mujer
te quiero.

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Análisis

En este original y ambiguo poema que nos ocupa Gioconola Belli habla como si de la personificación de una gata se tratara. Hasta tal punto que emplea verbos y expresa costumbres propios de esta mascota felina. El poema consta de cincuenta y un versos cargados de feminidad y metáforas. El tema central de la composición es la entrega amorosa que la escritora hace de su ser a la persona amada por ella. Y dicha entrega nos la explica con detalle mientras se va comparando con el comportamiento de una gata mimada. Ya el título del poema es en sí una metáfora.

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Podemos dividirlo en tres partes fundamentalmente. La primera parte nos ocuparía desde el comienzo hasta el verso número veintinueve. Esta primera parte es la más extensa y la que porta el mayor peso temático. Describe paulatinamente el comportamiento de los gatos y después pasa a hacer una descripción casi detallada de las tareas que desea llevar a cabo atribuyéndoselas al sexo femenino en general. Parece que está declarando a la persona amada todo aquello que está dispuesta a hacer por él y por el hogar de ambos a cambio de sentirse amada y mimada.

Hemos de destacar el verso número cuatro, pues en él se refiere a su relación con dicha persona como “amor-jaula” y no se llega a entender si lo hace con una intención sarcástica o simplemente con satisfacción y placer, sin más. También leemos entre los versos cuatro y once una serie de momentos tanto buenos como malos (o desagradables)… ¿le compensa a esta amante escritora este tipo de amor? Quizás sí, según nos da a entender con el verso número doce. En los versos 18 y 19 repite, como ya hiciera en muchos otros de sus poemas, el tema de la fertilidad y liga esta capacidad íntimamente a la mujer, como si únicamente a ella le ocupase.

A partir del verso número 29, y siendo este una línea divisoria, se encuentra la segunda parte del poema hasta el verso cuarenta y tres. Ahora cambia el tono y se convierte en una mujer. Esta parte parece un poema a parte dentro del poema principal; y trata de una enumeración de las típicas cosas y tareas que una mujer de su casa suele hacer y en las que ella quiere esmerarse especialmente: la educación, el hogar, la comida, la limpieza, el orden, la organización, y el amor y el trabajo. En definitiva, ella quiere ser, además de una gata mimosa y mimada para su amado, una mujer y cuidadora las veinticuatro horas del día. Y ya al final de esta parte vuelve al tema felino.

La tercera parte del poema se encuentra entre los versos cuarenta y cuatro y el cincuenta y uno. Son estos versos un resumen de todo lo anterior y nos sirven por tanto de conclusión. Ella encuentra alguna semejanza entre el comportamiento de la gata doméstica y el de la mujer que ella desea ser.


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