Celebración, Pablo Neruda


 

Análisis de Celebración

Pablo Neruda murió en 1973. Tenía 69 años. 2000 es el título del segundo libro que se publica tras la muerte del poeta. A este le seguirían, por supuesto, decenas de poemarios, antologías, y todo tipo de ensayos. De hecho, en 1974, año de salida de 2000, contabilizamos hasta 6 libros diferentes, incluyendo la célebre autobiografía Confieso que he vivido. Y el poema que nos ocupa, “Celebración”, es otra manera de decir lo mismo. Neruda confiesa que ha vivido, confiesa que ha soñado…

De sueños, tiempo, herencia y fraternidad trata este poema. ¿Qué quiere celebrar Neruda? El poeta chileno festeja que aun hay esperanza, que a pesar del paso del tiempo, a pesar de que el ayer ya no es hoy, el hoy es mañana. Soñamos con un mundo mejor. Otro mundo es posible… Y todo eso. A pesar de que este poema tiene varias décadas, su mensaje es de rabioso actualidad. Cualquiera lo podría leer en la plaza de su ciudad y a buen seguro que emocionaría a muchos oyentes.

El tiempo es uno de los temas más recurrentes en Neruda. “Celebración” vuelve a reflexionar sobre los segundos, los minutos y los años. No debe ser fácil (no lo es para nadie), comprobar el paso del tiempo. La vejez que se instala, la juventud que se va y la final que se acerca. Leyendo los versos de Neruda, no cabe duda de que todo ello ocupó un lugar preeminente en su galería de obsesiones. En la civilización occidental aun no hemos sido capaces de entender el tiempo de otra manera. Huimos y huimos, mirando de reojo el reloj. En este aspecto, la cultura oriental (tradicional) nos lleva siglos de ventaja…

Neruda trata en “Celebración” de vivir el futuro. Y lo hace poniéndose el traje de la utopía. Tal vez llegue ese momento en el que podamos sacar del baúl todas esas alegrías guardadas. En la cuarta estrofa, el poeta vuelve a definir el paso del tiempo, y más adelante, por fin, se concentra ese mañana que ha llegado. Como si de un amanecer para la humanidad se tratara, el poeta, con algunos versos geniales, nos sitúa en un futuro en el que la fraternidad sea posible. Un futuro en el que todos, mancos, mudos, agricultores y cosmonautas, puedan convivir en paz.

No cabe duda de que Neruda hacía referencias metafóricas a su tiempo presente, a la situación política y social de Chile y otros países de su entorno. Pero el trasfondo de “Celebración”, es la esperanza por el futuro. Al final, el poeta vuelve sobre sí mismo, y ofrece su herencia, que no es otra que sus versos, unos versos que, como en “Celebración”, latieron por un mundo mejor.

Analizado por David Rubio en Poemas.de