Halla en la Causa de su Amor todos los Bienes, Francisco de Quevedo

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Después que te conocí,
Todas las cosas me sobran:
El Sol para tener día,
Abril para tener rosas.

Por mi bien pueden tomar
Otro oficio las Auroras,
Que yo conozco una luz
Que sabe amanecer sombras.

Bien puede buscar la noche
Quien sus Estrellas conozca,
Que para mi Astrología
Ya son oscuras y pocas.

Gaste el Oriente sus minas
Con quien avaro las rompa,
Que yo enriquezco la vista
Con más oro a menos costa.

Bien puede la Margarita
Guardar sus perlas en conchas,
Que Búzano de una Risa
Las pesco yo en una boca.

Contra el Tiempo y la Fortuna
Ya tengo una inhibitoria:
Ni ella me puede hacer triste,
Ni él puede mudarme un hora.

El oficio le ha vacado
A la Muerte tu persona:
A sí misma se padece,
Sola en ti viven sus obras.

Ya no importunan mis ruegos
A los cielos por la gloria,
Que mi bienaventuranza
Tiene jornada más corta.

La sacrosanta Mentira
Que tantas Almas adoran,
Busque en Portugal vasallos,
En Chipre busque Coronas.

Predicaré de manera
Tu belleza por Europa,
Que no haya Herejes de Gracias,
Y que adoren en ti sola.

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Análisis

Cuando conoció a la amada, todo dejó de ser importante y pasó a un segundo plano. Ella es la luz de su vida y todas las sombras de esta han desaparecido. Es su firmamento y sus estrellas, su destino. Todo lo material carece de valor. Sólo el amor, ella, vale más que todo eso.

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Su risa es el más bello tesoro que haya descubierto. Junto a ella nada es negativo, triste. Nada le hace cambiar de opinión. Incluso la muerte parece que no se la quiere llevar. El poeta desea una vida más sencilla, estar día a día con su amada. El poeta no quiere mentiras a su lado, no busca gloria, fortuna o posición. El amor es lo más importante. Para él, ella lo es todo y lo canta a todo el mundo a través de estos versos.

Como no podía ser de otra manera, estamos ante un poema amoroso en el que el poeta se entrega totalmente a su amada. Es un amor incondicional, es un amor que nace desde lo más profundo del alma del poeta para expresar todo lo que siente. Como suele ser habitual en este tipo de poemas, no se nos dice quién es la mujer, la compañera de viaje, únicamente se nos describe lo que siente a su lado y cómo todo lo material deja de ser importante y pasa un segundo plano, para predominar lo espiritual, lo sentimental, lo amoroso.

A su lado desaparecen ciertos conceptos como son el tiempo, la muerte o la tristeza. Únicamente importa el sacar el máximo provecho de cada día y vivirlo como si fuera el último. El amor lo llena todo y el poeta se siente plenamente enamorado de su compañera. Su camino vital no puede imaginarlo si no está a su lado.

Conocerla a ella le ha hecho darse cuenta de que para vivir una vida plena no se necesitan demasiadas cosas. Es por ello que aboga por una vida sencilla, tranquila, junto a su lado, disfrutando de todos esos momentos que el poeta considera esenciales, importantes y que para él valen mucho más que el dinero o cualquier otro elemento material. El amor, el sentimiento, pasa a un primer plano por encima todo lo demás y sólo importa la felicidad, la vida.


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