Canción, Gabriel García Márquez

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Llueve en este poema”
Eduardo Carranza.

Llueve. La tarde es una
hoja de niebla. Llueve.
La tarde está mojada
de tu misma tristeza.
A veces viene el aire
con su canción. A veces…
Siento el alma apretada
contra tu voz ausente.

Llueve. Y estoy pensando
en ti. Y estoy soñando.
Nadie vendrá esta tarde
a mi dolor cerrado.
Nadie. Solo tu ausencia
que me duele en las horas.
Mañana tu presencia regresará en la rosa.

Yo pienso —cae la lluvia—
nunca como las frutas.
Niña como las frutas,
grata como una fiesta
hoy esta atardeciendo
tu nombre en mi poema.

A veces viene el agua
a mirar la ventana
Y tú no estás
A veces te presiento cercana.

Humildemente vuelve
tu despedida triste.
Humildemente y todo
humilde: los jazmines
los rosales del huerto

y mi llanto en declive.
Oh, corazón ausente:
qué grande es ser humilde!

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Análisis

El poema que a continuación describimos está dedicado a la pérdida de un amigo muy importante para el poeta. Así, esta triste y lo que escribe en la hoja es reflejo de ese sentimiento, como la lluvia cuando cae en la calle. Echa en falta la voz de esta persona, su música. En ocasiones la escucha fuera de la casa, como si saliera del hogar de otra persona o cree escucharla en el aire.

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Se acuerda mucho de él. El dolor que siente por la pérdida sólo él la conoce. Su ausencia, la de este amigo, le produce un gran sufrimiento. Es por ello que la lluvia, el dolor, el llanto, las siente que caen más pesadas de lo normal. Este amigo, esta persona es la que inspira estos versos que mitigan temporalmente el dolor.

La lluvia, su visión, le hace sufrir y hace que el recuerdo de esta persona esté cada vez más presente. Es por ello que su pérdida le entristece. Para el poeta, las flores también lloran su pérdida, su muerte. Esta última, hizo destacar más su vida, por su forma de ser, por la humildad que transmitía a los demás.

En este breve poema podemos destacar varios temas importantes. En una primera visión rápida podemos hablar casi de un panegírico por el amigo muerto, por la persona querida y que ya no está entre nosotros. Se nos dice su nombre y sabemos que fue una persona muy destacada en su época.

Sin embargo, en lo que se centra directamente el poeta no es en su figura sino en el dolor que produce su pérdida para el poeta, su amigo. Toda su vida la reduce a una única palabra que despierta en nosotros cercanías, respeto y cariño. Humildad, es el concepto que utiliza y que describe perfectamente la trayectoria vital de una persona y es con esta única palabra con la que somos capaces hacernos una idea de cómo fue ésta persona en vida.

Por supuesto, también es importante la utilización del tiempo, esa lluvia constante que va cayendo y va ofreciéndonos un paisaje gris, metálico, lluvioso y triste, para reflejar los sentimientos del poeta en relación con la muerte de esta persona. Nosotros, como lectores, captamos y recibimos perfectamente la intención del poema cuando lo leemos.


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