Canción Primaveral, Federico García Lorca

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I

Salen los niños alegres
De la escuela,
Poniendo en el aire tibio
Del abril, canciones tiernas.
¡Que alegría tiene el hondo
Silencio de la calleja!
Un silencio hecho pedazos
por risas de plata nueva.

II

Voy camino de la tarde
Entre flores de la huerta,
Dejando sobre el camino
El agua de mi tristeza.
En el monte solitario
Un cementerio de aldea
Parece un campo sembrado
Con granos de calaveras.
Y han florecido cipreses
Como gigantes cabezas
Que con órbitas vacías
Y verdosas cabelleras
Pensativos y dolientes
El horizonte contemplan.

¡Abril divino, que vienes
Cargado de sol y esencias
Llena con nidos de oro
Las floridas calaveras!

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Análisis

La primavera enmarca la salida de los más pequeños de la escuela, con canciones infantiles. El poeta se emociona y se entristece ante las nuevas generaciones que crecen sobre traidores, como Judas, que han arrasado la patria. El poeta camina entre la muerte hasta el cementerio. El camino al camposanto está lleno de cada vida, de muertos de la guerra, y paseados.

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El poeta llora por todos los muertos, por los cipreses que han crecido sin levantar los cadáveres, ya que sus raíces crecen hacia abajo. El poeta desea que el sol dé un poco de calor al frío de la muerte de estos hombres. Siente que se sol es el oro de la iglesia e imagina un funeral por todos los muertos.

En este poema se hace una crítica muy dura a un momento de nuestra historia. Por un lado están los muertos en la guerra, los paseados, aquellos que desaparecieron de ambos bandos y fueron asesinados y enterrados, al margen de sus creencias, fuera de los cementerios y escondidos de cualquier mirada para siempre.

Hay una crítica al nuevo régimen, que se ocupa y se preocupa de que las nuevas generaciones desconozcan el pasado de la patria, que vivan en una realidad que les oculta el drama de una guerra que sólo sirvió para que miles de personas perdieran la vida. El poeta se da cuenta de que las dos generaciones crecerán influidas por una nueva forma de pensar, por una influencia política represiva y manipuladora.

Pero las guerras es lo que tienen. El poeta sabe que no podrá evitarlo porque es lo que ocurre en todas las guerras. Al final lo importante es la felicidad, aunque sea en una sociedad a la que se le ha ocultado la verdad, en la que hay muertos enterrados en lugares que nadie conoce, en el que la represión ha sido una manera de gobernar. Por eso el poeta se entristece cuando ve salir a los pequeños de la clase cantando, ignorando, por su juventud, lo que ocurre y lo que ha sucedido. Tenemos la sensación de que la frase que dice “juventud, divino tesoro”, es una mirada triste en este poema.


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