La Canción de la Noche en el Mar, Rubén Darío

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¿Qué barco viene allá?
¿Es un farol o una estrella?
¿Qué barco viene allá?
Es una linterna tan bella
¡y no se sabe adónde va!

¡Es Venus, es Venus la bella!
¿Es un alma o es una estrella?
¿Qué barco viene allá?
Es una linterna tan bella...
¡y no se sabe adónde va!

¡Es Venus, es Venus, es Ella!
Es un fanal y es una estrella
que nos indica el más allá,
y que el Amor sublime sella,
y es tan misteriosa y tan bella,
que ni en la noche deja la huella
¡y no se sabe adónde va!

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Análisis

En lo alto del cielo aparece una luz que, de noche, se puede confundir con un barco, un farol. Es Venus, la estrella que viaja y se mueve por el firmamento como un barco. En la imaginación del poeta no se sabe el rumbo que lleva y esto le hace soñar. Nos hace soñar con la diosa y su belleza. De día o noche destaca. De día porque es el primer brillo que precede a la noche, porque sabemos que está en el cielo, en el firmamento. El poeta se pregunta cuál es su rumbo desde el punto de vista poético.

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En este poema se nos habla de Venus desde varias miradas. Por un lado nos habla de la imagen idealizada de una Venus con un canon de belleza clásico: pelo rubio, tez delgada, cuerpo con curvas, etcétera. Ésa imagen está casi estereotipada, como cuando la vemos en un cuadro saliendo de una concha, como si fuera una perla única, que es imposible que tenga precio por su belleza.

Por otro lado nos habla del planeta, de su falso brillo, cómo está presente en el firmamento durante la noche y precede a esta momentos antes durante el día. Pero también nos habla de Venus como un planeta viajero, como un barco que tiene un rumbo desconocido y viaja como si fuera un barco entre un mar de estrellas, un cielo nocturno azul oscuro.

Es por ello que Venus no se puede reducir únicamente a la representación de la diosa, un planeta o la mitología. Es la luz que se sigue por la noche, la que los marineros buscan, pero también es un sueño, es la imaginación de quien, cuando ya el día ha dejado de iluminar el mundo, cree que viaja en el firmamento a un lugar ignoto, mucho mejor que el que habitamos.

Venus es amor, es mucho más que un cuerpo celeste que gira alrededor del sol. Es algo que tenemos presente de muchas formas. Así, su nombre inspira muchísimos sueños, su deificación los aumenta y para muchos de nosotros no abre la imaginación hay infinitas historias, e infinitos viajes y nos hace desear buscarla y encontrarla entre la inmensidad de estrellas que pueblan y están en el cielo.


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