Cada ciudad puede ser otra, Mario Benedetti


 

Análisis de Cada ciudad puede ser otra

El poema se inicia con unos versos de otro autor: los que aman parece que se ven como que dejan todo por lo que siente y olvidan todo lo que los rodea. Cambian, pero parece que es un cambio para alejarse de los demás, aislarse. El tono del poema, cuando se inician los versos escritos por el autor, es diferente. Es su poema.

El amor puede transformar todo lo que nos rodea, el lugar donde vivimos, y hay tantas maneras de amar como personas existan. No es algo tangible, pero podemos sentirlo en la naturaleza constantemente, en lo más sencillo y cotidiano. Nosotros podemos amar con cada acto de amor que realicemos y eso se grava en nuestro rostro.

Pero el amor no dura para siempre. Sin embargo vuelve transformado en uno nuevo. El amor es felicidad, tristeza, es la vida. Si no hay amor, sino no lo buscamos y sentimos, todo será tristeza, otoño y someterse al dolor y al conformismo. Si no hay amor es más fácil ser dominado.

El poeta utiliza el concepto del amor de una manera totalmente diferente al que se usa en los primeros versos de este poema, que son de Jaime Sabines. A partir de ese momento, invita al lector a buscar este sentimiento, a vivirlo con pasión y, sobre todo, a utilizarlo para transformar lo que nos rodea, para que sea una parte importante no solamente de nosotros como individuos, sino como parte esencial de una sociedad, de la vida misma.

El amor es algo que nos influye desde el punto de vista emocional, físico, espiritual y, a través de él, es posible cambiar todo aquello que deseemos. Como bien dice el poeta, el amor es algo que no dura eternamente, pero si está en nuestras manos el cuidarlo y hacer que brote cada día como algo nuevo. No debemos ser conformistas, debemos vivir la experiencia del amor a cada instante, para evitar que sea algo que se vaya perdiendo poco a poco.

El amor tiene tanta fuerza que es capaz de cambiar regímenes políticos. Por eso invita también a que utilicemos ese sentimiento para luchar, para no dejarnos oprimir, no ser conformistas y, poco a poco, ir cambiando el destino propio, desde un punto de vista social, personal y finalmente, cambiar todo un país porque es posible hacerlo.

Analizado por Susana en Poemas.de