Arte Poética, Juan Gelman

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Entre tantos oficios ejerzo éste que no es mío,
como un amo implacable
me obliga a trabajar de día, de noche,
con dolor, con amor,
bajo la lluvia, en la catástrofe,
cuando se abren los brazos de la ternura o del alma,
cuando la enfermedad hunde las manos.

A este oficio me obligan los dolores ajenos,
las lágrimas, los pañuelos saludadores,
las promesas en medio del otoño o del fuego,
los besos del encuentro, los besos del adiós,
todo me obliga a trabajar con las palabras, con la sangre.

Nunca fui el dueño de mis cenizas, mis versos,
rostros oscuros los escriben como tirar contra la muerte.

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Análisis

El poeta habla de la inspiración, lo que le hace escribir poesía, como algo ajeno a él. Esa misma inspiración hace que su volumen de escritura poética crezca porque siente que tiene que ser así. No importa el estado de ánimo, los sentimientos o el momento. Todo instante es válido para escribir.

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Por otro lado, también se siente obligado escribir de los demás, de lo que vive y de aquello que le rodea diariamente desde el punto de vista social. El amor también es un tema esencial y que es importante su creatividad y volumen de escritura poética. El final es circular porque el poeta vuelve a exponernos que la inspiración es algo que siente que es ajeno a él, algo que desconoce, como la muerte que nos llegará a todos.

Las razones por las que un poeta escribe, lo que le motiva a escribir, la inspiración de la que nacen sus versos, es una temática que también aparece en muchos poetas, si bien es cierto que no suele ser una temática recurrente. Sin embargo, este tipo de textos nos aporta información acerca del escritor en sí mismo.

Algo en lo que coincide con otros muchos poetas es que la inspiración es algo que está dentro de ellos, pero que es independiente también de ellos mismos. Es como si hubieran sido bendecidos con esta capacidad y lo único que hacen es aceptarlo como algo que se le ha concedido, ya sea bueno o malo, y se deja llevar por esta inspiración para escribir.

En no pocas ocasiones esto es algo que por un lado gusta el poeta y por otro lado, en algunos casos, también es una fuente de conflicto entre el yo poeta y el yo persona. Esto se debe a que, como sucede en este caso, el poeta parece que no tiene libertad para escribir sino que esa misma inspiración es la que hace que el poeta escriba de todo lo que lo rodea, ya sea bueno o malo, sin importar a quien va dirigido o quién es la persona sobre la que se escribe o la temática de los versos.


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