Te quiero a las diez de la mañana, Jaime Sabines


 

Análisis de Te quiero a las diez de la mañana

La mañana hace que el poeta se sienta enamorado, feliz, ilusionado. Sin embargo, la rutina, la realidad y lo cotidiano hace que odie a la amada y su relación. La noche vuelve a despertar todo el sentimiento amoroso del poeta: sexo, deseo, los cuerpos que son uno solo. Pero cuando terminan y la rutina del sueño pide dormir, vuelve a sentir ese odio.

Para el poeta, la relación con la amada es de amor-odio. En ocasiones siente que no la conoce y en otras siente unos ataques de celos hacia otros hombres muy grandes. En otros momentos siente que no la tiene presente en su vida. Es por ello que cree que la quiere menos de lo que piensa.

Como nos indica el propio poema, estamos ante unos versos que hablan del amor-odio hacia la persona amada pero que, en realidad, únicamente es un sentimiento: el amor. Lo que parece que nos encontramos al leer estos versos son los sentimientos de una persona que no está segura de sí mismo.

En ningún momento del poema se dice que no sea correspondido por el amor de la mujer. Ella sí parece estar segura de lo que siente. Sin embargo, el protagonista de estos versos, en función del momento del día en el que está, siente que su amor es mayor o menor. Es por ello que si profundizamos en el poema nos damos cuenta de que lo que realmente “mata” al hombre es la rutina que existe entre los momentos de intimidad de los amantes.

El día a día es algo que supera al hombre. Éste desea estar a su lado yaciendo, haciendo el amor, intentando que cada momento sea único y especial. Sin embargo, la rutina de una relación, en el sentido positivo de la palabra, es algo que le supera y provoca en él una sensación de frustración y, al mismo tiempo de alejamiento de la amada, algo que en el lecho no sucede.

Es por ello que estamos ante una situación en la que el hombre se siente menos que la mujer en cuanto a sentimientos porque cree que es menos fuerte, que no es capaz de estar a la altura de la relación debido a esos sentimientos que tiene cuando la rutina aparece en sus vidas, cuando el día a día, algo normal en la relación de una pareja, está presente.

Analizado por Susana en Poemas.de