Me tienes en tus manos, Jaime Sabines


 

Análisis de Me tienes en tus manos

manosMe tienes en tus manos es uno de los poemas más románticos del poeta chiapaneco Jaime Sabines (1926-1999). Sabines descubrió el amor por la literatura mientras escuchaba siendo niño los cuentos orientales que le contaba su padre, el Mayor Sabines, quien tuvo que abandonar el Líbano para refugiarse primero en Cuba y posteriormente en México. Los cuentos de Las Mil y una noches y Las aventuras de Antar eran algunos de estos cuentos. El poema titulado Algo sobre la muerte del Mayor Sabines es una de sus composiciones más famosas y la dedicó a la memoria de su progenitor. Siendo aun muy joven ya destacaba como escritor y llegó a ser uno de los poetas mexicanos más importantes del s. XX.

Este poema de diecinueve versos podría encajar en el esquema de un madrigal, pues alterna versos heptasílabos y endecasílabos y con rima variable; pero no podemos asegurar que la intención de su autor fuera escribir adaptándose a unas normas fijas. Sabines se definió como un poeta libre que buscaba la expresión del sentimiento y no la magnitud de las palabras. De hecho en este poema encontramos versos realmente deleitantes con un léxico al alcance de todo lector. Por ejemplo: “Sabes lo que yo ignoro…” (versos 3-4); o “Me aprendo en ti más que en mí mismo” (verso 5).

El poeta se sincera y habla desde lo más profundo de su ser a la mujer que ha sido su compañera de vida. Consiste el poema en su conjunto en una gran metáfora que, encadenando una serie de comparaciones, queda sellada con la fusión de los dos temas más hallados en la literatura sabineana: el amor y la muerte.

El poema se divide en tres partes. La primera parte, y quizás la más bella, abarcaría desde el comienzo hasta el octavo verso. En ella Sabines le dice a su amada compañera todo lo que significa para él desde un punto de vista metafísico. No se trata en absoluto de una compañera a secas, sino de la compañera que ha logrado complementar su ánima y su intelecto. Llega a conocerse a sí mismo por medio de ella; y a ella la encuentra en la búsqueda de sí mismo. En la segunda parte, del verso número nueve al número quince, le confiesa lo que ha significado para él en cuanto al aspecto físico (que no metafísico) del amor. Tan profunda es la sinceridad que puede llegar a pasar el límite de lo comprensible: “A veces quiero hablarte de mujeres” (verso 11). En la tercera y última parte del poema, del verso número dieciséis al número diecinueve, define la paciencia de su compañera como dulce; califica la protección que le ofrece como un hogar, y, la considera inevitable y de por vida como la muerte.

Jaime Sabines expresa sus sentimientos embelleciendo sus sencillas palabras con variados recursos literarios. Como decíamos anteriormente, predomina la metáfora y la comparación. El primer verso, así como el último, es una metáfora: “Me tienes en tus manos” (verso 1). A esto le sigue una cadena de comparaciones entre las que destacamos por ejemplo: “Eres como un milagro…” (verso 6); “Eres como el perdón y yo soy como tu hijo” (versos 11-12); “Tú eres como mi casa…” (versos 18-19). Y este último verso resume el tema del poema: su amada le pertenece tanto como le pertenece su muerte, él es de ella como todos somos de la muerte, y conforman una unidad como su vida y su muerte lo conforman a él.

Este poema reúne los temas claves en la literatura de Sabines: amor, muerte, soledad y mujeres entre otros; y refleja el estilo sencillo pero filosófico de sus versos.

Analizado por Victoria en Poemas.de