Mi corazón emprende…, Jaime Sabines


 

Análisis de Mi corazón emprende…

El poeta quiere estar una vez más con la amada. La desea sexualmente. Ella es vida para él y no importa la edad. La desea ya. Pero ese deseo es siempre y para siempre. Las relaciones anteriores no le llenado como lo hace ella. Desea saciarse a su lado, como mujer y madre que puede llegar a ser.

Nota la humedad de su cuerpo, su excitación. Desea sentir su piel, sus pechos y besarlos, recorrerla con su boca. Siente que es correspondido. Quiere una entrega total entre ambos. Quiere llenarse de ella, sentirse dentro de ella con su sexo. Ella es todos los sentimientos, buenos y malos.

Ella es deseo, amor. Todo parece indicar que está receptiva a ese deseo. Están hechos el uno para el otro. De alguna manera, se siente cazador de la hembra. Aun así, le queda mucho por conocerla. Ese amor que siente, ese deseo por poseerla, no es exclusivo de ellos porque hay otras parejas que lo sienten así.

Estamos ante un poema muy sexual, muy sensual en el que lo más relevante es el sentimiento amoroso entre ambos, la entrega total de sus cuerpos. En este poema lo realmente esencial es lo físico, es como si la sexualidad quisiera ser saciada por parte de ambos y, en ese momento, no existe nada más.

No sabemos cuánto tiempo llevan juntos. Pero lo relevante es que quieren estar unidos y que el sexo es una forma de conocerse mutuamente, una forma esencial de saber cuál es la entrega que desean ofrecer. Intuimos que la relación no es de mucho tiempo por qué se nos dice en los versos que todavía no se conocen del todo.

El sexo es una forma de hacerlo, pero hay una necesidad también de profundizar en la relación ya que, como dice el protagonista del poema, él desea ser padre. Es por ello que intuimos que no se busca únicamente una relación sexual, sino algo más. Entendemos que es poco el tiempo que llevan juntos. Como suele ocurrir en este tipo de poemas, únicamente vemos el punto de vista del amado y algunas pinceladas del sentimiento de la mujer, de la que tampoco sabemos nada y tampoco se nos describe físicamente.

Analizado por Susana en Poemas.de