Cansancio, Oliverio Girondo


 

Análisis de Cansancio

Este poeta vuelve a jugar otra vez como lenguaje para, además de sorprendernos con un poema enrevesadamente hermoso, conseguir transmitirnos una serie de ideas que, en contra de lo que podemos pensar, son más profundas de lo que parecen, aunque se envuelvan en un juego de palabras constante a través de los versos.

Así, hay un hartazgo del poeta por las dudas constantes, por el permanente diálogo no llegar a nada. También está cansado de los que hablan sin que sus palabras tengan algo que decir, sin que sean algo esencial. El poeta está cansado de los halagos, de las buenas palabras interesadas y de los amores y el sexo falso.

No encuentra valor en lo físico, lo sexual, en la gimnasia del amor, que siente vacía de contenido. También encuentra cansado demostrar su sexualidad constantemente. Vuelve a reiterar su hartazgo hacia las mujeres que se acercan únicamente por interés. Reconoce que está con ellas, pero no siente nada una vez terminada el encuentro sexual. Todo lo que le rodea lo cansa. Sus sentidos están completamente vacíos, ni siquiera el silencio le vale.

Podemos comprobar que el juego de palabras esconde no solamente una redefinición del lenguaje, una iteración de conceptos, sino que éstos nos muestran de una manera clara, aunque a veces no podamos reconocer palabras como tales, los sentimientos más íntimos del poeta respecto a las personas que lo rodean y al tipo de sexualidad y sensualidad en el que se envuelve.

Para él la sociedad o el círculo de personas que lo rodean no es verdadero y busca expresarlo a través de un tipo de lenguaje que no comprendemos o que desconocemos. Es como si este mismo lenguaje ignoto es el que nos dijera que todo lo que le rodea es falso, que de la misma manera que lenguaje que utiliza no existe, tampoco existe la sinceridad, la verdad entre quienes lo rodean.

Desde el punto de vista sexual podemos entender lo mismo. Se siente vacío porque es consciente de que el amor no está a su lado. Siente el interés de personas, mujeres, que lo desean por lo conocido que es, no por quien es. De ahí que la frustración y el hartazgo del poeta sea doble: por un lado la de su entorno social que sólo le ofrece el halago falso y, por otro lado, un amor que no existe, unas relaciones por interés y un sexo que no lo llena.

Analizado por Susana en Poemas.de