Ahora Todo Está Claro, Mario Benedetti


 

Análisis de Ahora Todo Está Claro

El poeta trata un tema político: los derechos humanos y como los gobernantes usan este concepto de una manera interesada. Para él, en muchos casos, los gobernantes que se llenan la boca con este concepto esconden un interés de beneficiar a una parte de la sociedad frente a otra o para coartar las libertades, negarlas a otros o segregar amparándose en esos derechos humanos.

Es por ello que el poeta aboga por que el concepto “derechos humanos” sea algo más concreto. Quiere que sea algo que aúne, que realmente los hagamos llegar a todos y la importancia de los mismos, para así poner en evidencia a aquellos de los interpretan a su conveniencia.

El poeta hace una denuncia, en este poema, de lo que ocurre en muchos países que, por un lado reprimen a al pueblo sus libertades y, por otro lado, hablan de una manera hipócrita acerca de los derechos humanos que, según ellos, se respeta en su propio país.

El poeta lo tiene claro: los gobernantes que realmente defienden estos derechos, han de gobernar sin tener en consideración las inclinaciones políticas de las personas. Los gobernantes han de hacer lo mejor para el pueblo y darle toda la prosperidad que sea posible.

También critica a todos aquellos que hablan de los derechos humanos y se llenan la boca de estos cuando en muchos lugares no se respetan. Para el poeta tiene que haber un acuerdo internacional, global, para obligar a todos los gobiernos a respetarlos, y para que se apliquen allí donde no se cumplen.

La voz del poeta es la voz de muchas personas que se levantan para que los derechos humanos sean respetados, para que ninguna persona pueda ser perseguida, torturada o asesinada únicamente por pensar distinto o por defender las libertades de un pueblo.

Lo interesante de este poema es que, en muy pocos versos, es capaz de mostrarnos como los derechos humanos no son respetados en muchos países, como hay una lucha para que esta situación cambie y, sobre todo, hacernos ser conscientes de la pasividad de muchos gobiernos a la hora de obligar a otros países a que apliquen estos, lo cual quiere decir que en muchos lugares su vulneración es algo que está a la orden del día.

Analizado por Susana en Poemas.de